Si haces la A-1 cada mañana, atento: la nueva salida de Valdebebas que lo cambia todo

El Ministerio de Transportes licita por 780.166 euros la reapertura del Camino del Alto, junto al Pinar de San Isidro y el Club El Estudiante. La obra, de 53 metros, conectará La Moraleja y la M-12 con Valdebebas.

Hay una carretera en Alcobendas que lleva tiempo cerrada al tráfico, con una rotonda donde antes había asfalto. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible acaba de licitar por 780.166 euros su reapertura, y ese movimiento dibuja una nueva salida de Valdebebas hacia la zona de La Moraleja, la R-2 y la M-12.

La vía en cuestión es la antigua M-110, la conocida como Camino del Alto, trazada en paralelo a las instalaciones del aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas y a la M-12. Cuando se cerró, se habilitó como camino de servicio para el Pinar de San Isidro y para las instalaciones deportivas y el campo de golf del Club El Estudiante, y se cortó con una rotonda de cambio de sentido.

Publicidad

Qué se va a hacer exactamente en esos 53 metros

El proyecto no es un desdoblamiento ni una autovía nueva. Las obras actuarán sobre un tramo de 53 metros: se eliminará la miniglorieta que hoy hace de cambio de sentido, se retirará la barrera rígida que cierra la vía y se borrará la señalización vertical y horizontal asociada al cierre.

Después llega la obra civil: reconstrucción del firme y fresado y reposición de la capa de rodadura entre la glorieta situada al norte del aeropuerto y el enlace con la M-12. La licitación ya está publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público y el anuncio aparecerá en breve en el Boletín Oficial del Estado, que es el paso previo a que las empresas presenten ofertas. Todo el paquete entra dentro del programa de conservación y mantenimiento de la Red de Carreteras del Estado, no de un plan de infraestructuras nuevo.

Publicidad

A quién le cambia de verdad el día a día

El beneficiario más claro es Valdebebas. El barrio gana un acceso directo a la R-2 y a la M-12 por la zona del aeropuerto y deja de depender de los mismos nudos de siempre para entrar y salir. El expediente lo dice sin adornos: el objetivo es reducir tiempos de recorrido y emisiones a la atmósfera. Menos vueltas para llegar al mismo sitio, menos tubo de escape.

Para el vecino de La Moraleja, de El Encinar de los Reyes o del norte de Alcobendas el efecto es más indirecto, pero no menor. Si el tráfico de paso hacia Valdebebas encuentra un camino alternativo por el entorno de la M-12, parte de ese volumen puede dejar de meterse en el nudo de la A-1 a la altura de la salida de Alcobendas. Eso sí, conviene decirlo claro: aquí no hay carriles nuevos en la A-1, ni un tercer carril en la R-2, ni cambios de peaje.

Reabrir 53 metros de asfalto no descongestiona una comunidad, pero sí mueve el tablero de por dónde entra y sale el tráfico del noreste.

La letra pequeña que no aparece en la nota de prensa

Aquí toca aplicar la experiencia de la casa. Llevamos años cubriendo este eje y ya sabemos cómo funcionan estos anuncios: el Ministerio comunica la conexión, la obra se ejecuta en unos meses y la mejora real depende casi siempre de algo que no se licita, que es cómo se reordenan semáforos, carriles y accesos una vez abierta la vía. La última vez que se movió una pieza parecida en el entorno aeroportuario, la ganancia de tiempo se notó primero en el tráfico de paso y tardó bastante más en llegar a las horas punta de los vecinos.

Hay un segundo detalle que no es menor. La actuación se financia con el programa de conservación y mantenimiento de la Red de Carreteras del Estado, es decir, con dinero de mantenimiento y no con un plan de movilidad. El Ministerio resuelve así un problema muy concreto —el aislamiento de Valdebebas respecto a la R-2 y la M-12— pero no toca el problema de fondo de la zona: la capacidad de la A-1 a las ocho de la mañana y la falta de alternativas de transporte público en el eje.

Queda la duda del efecto rebote. Si Valdebebas drena mejor hacia la M-12, parte de ese tráfico puede acabar buscando la R-2, que es de peaje, o cargando aún más los accesos del aeropuerto. Muchos de los que bajan por la M-12 en hora punta tiene su destino en el aeropuerto y no van a cambiar de ruta por 53 metros nuevos. Nadie ha publicado por ahora un estudio que cuantifique cuántos vehículos van a cambiar de itinerario: ese dato no está en el expediente, así que cualquier promesa de mejora es una hipótesis razonable, no un hecho.

El siguiente hito se puede seguir sin moverse de casa: la publicación del anuncio en el BOE, el plazo de ofertas y la adjudicación posterior. Los tiempos administrativos de estos contratos se miden en meses, de modo que no habrá barrera retirada mañana. Quien quiera apretar tiene dónde: las dudas sobre el acceso al Pinar de San Isidro y al Club El Estudiante se pueden trasladar al Ayuntamiento de Alcobendas, que es quien conoce el tráfico de la zona a pie de rotonda.

📌 Aviso en el Tablón

  • A quién afecta: Conductores que usan la A-1, la M-12 y la R-2, y vecinos de Valdebebas, La Moraleja, El Encinar de los Reyes y el norte de Alcobendas.
  • Cuándo entra en vigor: Todavía no hay fecha de inicio de obras. La licitación de 780.166 euros ya está publicada y el anuncio llegará en breve al BOE; después vienen la adjudicación y la ejecución.
  • Qué hacer: Seguir el expediente en la Plataforma de Contratación del Sector Público y trasladar las dudas de acceso al Ayuntamiento de Alcobendas o a la asociación de vecinos.

Y si mañana madrugas para esquivar la cola de la A-1, ya sabes que hay alguien en un despacho pensando en tus 53 metros de asfalto. Pues eso.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más antiguo
Más nuevo Más votado