La Moraleja vuelve a poner sobre la mesa su futuro urbanístico. La Asociación de Propietarios de La Moraleja ha planteado que la urbanización sea declarada Colonia Histórica, una figura con la que busca preservar las características que han definido durante décadas a esta zona residencial de Alcobendas y limitar los procesos de densificación urbanística que puedan alterar su actual modelo.
La propuesta forma parte de un conjunto de reivindicaciones trasladadas por la asociación en relación con el futuro de La Moraleja. Entre ellas se encuentra también la creación de un gran campus educativo en Buenavista, aunque la petición de protección histórica abre un debate diferente: qué modelo de urbanización quiere conservar La Moraleja ante las nuevas operaciones urbanísticas que afectan a su entorno.
La urbanización cuenta actualmente con una Entidad de Conservación propia, que participa en la conservación de las obras de urbanización y el mantenimiento de determinadas dotaciones e instalaciones. El Ayuntamiento de Alcobendas recoge oficialmente esta entidad entre las Entidades Urbanísticas Colaboradoras de Conservación del municipio.
Una protección para preservar el modelo de La Moraleja
La propuesta de la Asociación de Propietarios parte de una de las principales características que históricamente han definido a La Moraleja: su baja densidad residencial y la presencia de grandes parcelas, zonas verdes y viviendas unifamiliares. El objetivo planteado por los propietarios es que estos elementos tengan un mayor nivel de protección y que cualquier transformación futura tenga que tener en cuenta el carácter específico de la urbanización.
La petición llega además en un momento en el que el entorno de La Moraleja está experimentando distintos procesos de transformación urbanística. Nuevos desarrollos residenciales, cambios de usos y proyectos inmobiliarios están modificando progresivamente el entorno de Alcobendas y de las zonas limítrofes.

Para los propietarios, la cuestión no es únicamente cuánto se construye, sino qué tipo de crecimiento puede asumir el entorno sin modificar la identidad de La Moraleja.
El precedente de la protección patrimonial
La propuesta no parte de cero en materia de protección. En los últimos años, distintos elementos de La Moraleja han sido objeto de iniciativas relacionadas con la conservación de su patrimonio.
Uno de los ejemplos es la iglesia y el claustro de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, en la avenida Conde de los Gaitanes. El Ayuntamiento de Alcobendas impulsó su inclusión en el Catálogo de Bienes protegidos de la Comunidad de Madrid ante el riesgo de que el conjunto pudiera ser sustituido por otro desarrollo.
También en 2023 el Ayuntamiento inauguró en La Moraleja el paseo dedicado a Antonio García Fernández, empresario vinculado al desarrollo urbanístico de la urbanización durante sus primeros años. El propio Consistorio señala que García Fernández participó en el planeamiento y posterior urbanización de La Moraleja durante los años setenta.
La petición de la Asociación pretende llevar esa idea de conservación a una escala mucho mayor: la propia estructura urbana y residencial de La Moraleja.
La densificación, en el centro del debate
Uno de los principales argumentos de los propietarios es evitar que el aumento de la presión urbanística termine modificando el modelo residencial de la zona. La preocupación se extiende especialmente a los desarrollos situados en el entorno de La Moraleja, El Encinar y El Soto, donde en los últimos años se han planteado nuevas actuaciones residenciales.
La cuestión urbanística tiene además un componente de movilidad. La propia organización municipal mantiene actualmente restricciones de acceso en el Paseo Conde de los Gaitanes durante determinados días y horarios lectivos, con un sistema de control telemático destinado a gestionar el tráfico de entrada a La Moraleja.

Por ello, la Asociación vincula la conservación del modelo residencial con otros problemas que afectan diariamente a los vecinos, como el tráfico, los accesos, la presión sobre los servicios y el mantenimiento de las infraestructuras.
Una propuesta que tendría que recorrer todavía todo el camino administrativo
La declaración de Colonia Histórica no se produciría automáticamente por la petición de los propietarios. La iniciativa tendría que traducirse en un procedimiento administrativo y urbanístico que determinase qué elementos quedarían protegidos y qué consecuencias tendría esa protección.
En la práctica, el alcance de una eventual declaración dependería de cuestiones como el ámbito concreto incluido, las condiciones urbanísticas aplicables, las actuaciones permitidas y las administraciones competentes. Por ahora, por tanto, se trata de una propuesta de la Asociación de Propietarios. El siguiente paso será conocer si la iniciativa consigue el respaldo institucional necesario para iniciar formalmente su tramitación.
La Moraleja abre así otro debate sobre su futuro
La petición de convertirse en Colonia Histórica se suma a otras cuestiones urbanísticas que llevan meses protagonizando el debate vecinal en La Moraleja y sus alrededores.
El futuro de Buenavista, La Solana, Camino Sur y otros ámbitos próximos puede determinar cómo evoluciona el entorno durante los próximos años. De hecho, documentación municipal sobre Buenavista identifica este ámbito como un área de unas 70 hectáreas situada junto al campo de golf y la zona residencial de La Moraleja.
En este escenario, los propietarios plantean ahora una cuestión de fondo: si La Moraleja debe seguir evolucionando al ritmo de su entorno o si, por el contrario, debe contar con una protección específica que preserve el modelo residencial con el que fue concebida.
La propuesta de declaración como Colonia Histórica coloca esa decisión sobre la mesa y abre un nuevo capítulo en el debate sobre el futuro urbanístico de La Moraleja.


