Si vives por el casco de Sanse, esto te interesa. Después de años de reclamar más verde y menos asfalto, el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes acaba de aprobar el último trámite para que el Bosque Urbano La Marina deje de ser un plano y empiece a ser una obra. Y no hablamos de un par de macetas: hablamos de levantar calles enteras.
Qué calles se tocan y por qué esto no es un simple lavado de cara
La Junta de Gobierno Local ha aprobado el Plan de Seguridad y Salud, el paso previo a la ejecución. El proyecto, integrado en el Plan de Actuación ‘Bosque Urbano La Marina’, va a renovar las calles Mercedes Izquierdo y Papa Sixto V, además de la Plaza del Recreo. Son tres puntos del casco histórico de Sanse donde ahora manda el coche y donde, si se cumplen las promesas, mandará el peatón.
El presupuesto es de 1,5 millones de euros y la idea es clara: calzadas y aceras renovadas, más alumbrado con tecnología LED, equipamiento accesible y nueva señalización. A eso se suman al menos 40 árboles y arbustos para crear espacios verdes y zonas estanciales.
Lo que ha aprobado el Ayuntamiento y lo que falta para ver las máquinas
El Plan de Seguridad y Salud no es papel mojado: define las medidas preventivas para los trabajadores y busca minimizar las afecciones a los vecinos mientras duren los trabajos. Hemos comprobado en la web del Ayuntamiento y nos confirman que, una vez aprobado el plan, solo queda firmar el acta de replanteo para formalizar el inicio.
La previsión municipal apunta a la semana del 14 de septiembre como arranque. A partir de ahí, nueve meses de obras si no hay sobresaltos. Para que te hagas una idea, si todo va según lo previsto, la zona estaría terminada hacia junio de 2027.
Nos frotamos las manos, sí, pero también nos preparamos. Porque durante esos nueve meses habrá desvíos, polvo y más de un vecino que maldiga al llegar a su portal. El propio Ayuntamiento lo sabe y por eso insiste en que el plan servirá para minimizar molestias.
Lo que hoy parece un estorbo es la única manera que tenemos de ganar sombra, aceras y un casco en el que no te atropelle el repartidor.
Lo que nos jugamos en el barrio mientras duren las obras
Aquí va nuestra lectura. San Sebastián de los Reyes lleva años con la asignatura pendiente de renaturalizar el casco, y esta obra es la primera gran patada a la mesa. El problema es que nueve meses de zanjas en calles comerciales pueden pasar factura a los negocios de la zona. No es una sospecha: en otras peatonalizaciones de la Comunidad de Madrid, el comercio ha tardado meses en recuperar clientes.
No es solo cuestión de estética. En un barrio donde el termómetro aprieta en verano, 40 árboles no refrescan por sí solos, pero empiezan a cambiar la temperatura de la calle. Y eso, a largo plazo, también es calidad de vida.
El Ayuntamiento, con el concejal de Obras y Servicios Públicos, Julián Navacerrada, al frente, defiende que la peatonalización revitalizará la zona. Nosotros, sin embargo, echamos de menos un plan de comunicación más claro para los comerciantes: horarios concretos de corte, rutas alternativas señalizadas y ayudas si las ventas caen. De momento, solo hay buenas intenciones y 40 árboles prometidos.
El primer test llegará pronto. Si la semana del 14 de septiembre las máquinas entran sin aviso, se confirmará el miedo de muchos. Si, por el contrario, el Ayuntamiento informa calle por calle, la convivencia con las obras será más llevadera.


