San Sebastián de los Reyes ha vivido esta semana una intensa polémica en torno al ruido generado por las Fiestas en honor al Santísimo Cristo de los Remedios 2026, celebradas entre el 24 y el 31 de agosto. El foco de la controversia es un decreto municipal que flexibiliza de forma provisional el cumplimiento de los objetivos de calidad acústica durante esos días, con niveles máximos autorizados de hasta 120 dB SPL de pico en varios escenarios del municipio, muy por encima de los 65 dB(A) que marca la normativa general de ruido.
La medida, firmada por la titular del órgano que apoya a la Junta de Gobierno Local, Carmen Rodríguez Moreno, ha sido cuestionada públicamente por la asociación vecinal AVUDS – Vecinos Unidos por el Derecho al Descanso, que ha difundido sus propias mediciones acústicas y ha remitido al Ayuntamiento una batería de preguntas sobre el proceso seguido para aprobar la excepción.
El decreto: qué dice y a quién afecta
El Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes acordó la excepción provisional al cumplimiento de los objetivos de calidad acústica durante el periodo festivo, amparándose en el artículo 9 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido. Esta norma permite a las administraciones públicas eximir temporalmente del cumplimiento de dichos límites cuando se trata de actos de especial proyección oficial, cultural o religiosa, categoría en la que el Consistorio ha encuadrado las fiestas patronales, reconocidas además como Fiesta de Interés Turístico desde 1985.
El texto detalla los principales escenarios donde se desarrollarán los eventos con música en directo: el Anfiteatro Municipal Adolfo Conde, las instalaciones deportivas de la calle Teide, la Plaza de la Constitución y el Centro Histórico. En cada uno de ellos se fijan niveles máximos de presión sonora de entre 100 y 120 dB SPL de pico.

El propio decreto reconoce que un informe del ingeniero municipal, fechado el 31 de julio, advierte de que, a la vista de los niveles sonoros previstos, la celebración de los conciertos «no garantiza el cumplimiento de los límites establecidos por la normativa vigente en materia de contaminación acústica«. Pese a ello, el Consistorio optó por aprobar la excepción temporal, alegando el carácter extraordinario y de interés general de las fiestas.
Entre las medidas correctoras anunciadas por el Ayuntamiento figuran el traslado de las orquestas y sesiones de DJ a la calle Teide —una zona de uso industrial, alejada de las viviendas—, la ubicación de los conciertos de mayor potencia en el Auditorio Adolfo Conde, controles acústicos durante el montaje y desarrollo de los escenarios, el traslado de los lanzamientos de pirotecnia a zonas alejadas del centro urbano, la limitación de la música en la vía pública entre las 16:00 y las 20:00 horas —salvo festivo, víspera y fines de semana— y el establecimiento de una «hora sin ruido», entre las 19:00 y las 20:00 horas, pensada para las personas con hipersensibilidad al ruido.
La respuesta vecinal: mediciones y preguntas al Ayuntamiento
La asociación AVUDS, que cuenta con una red de ocho sonómetros instalados en distintas calles de la localidad, difundió en redes sociales los datos recogidos durante la primera noche de fiestas. Según sus mediciones, tras el pregón y el disparo de la pirotecnia, el ruido se disparó de golpe, alcanzando un pico de 100,3 dB(A), muy por encima del límite legal de 65 dB(A). La asociación añade que calles como Francisco Muñoz, Paz y San Vicente se mantuvieron durante horas en niveles de 75 a 90 dB(A) de forma sostenida, y que, en el momento de la publicación, tres de sus ocho sensores seguían en situación de alerta por superar el límite legal. AVUDS subraya que se trata de mediciones automáticas, obtenidas con sensores calibrados frente a un sonómetro de referencia profesional de Clase 2, conforme a la norma IEC 61672-1.

Paralelamente, la asociación remitió al Ayuntamiento una batería de preguntas públicas sobre el proceso que llevó a la aprobación del decreto. Entre otras cuestiones, AVUDS reclama conocer la empresa de producción responsable del montaje de los conciertos, pide que se aclare si existe algún informe técnico independiente sobre ruido que respalde las conclusiones municipales, y cuestiona el alcance real del informe favorable de Urbanismo citado como justificación, señalando que ese departamento no es el competente en materia de vigilancia acústica. La asociación también reclama la publicación oficial del decreto que fija los límites de ruido —que, según denuncian, no han podido localizar publicado, a diferencia del decreto de horarios festivos, sí difundido en un medio local—.
Por último, AVUDS pone el foco en la proximidad de residencias de mayores tanto a la zona de calle Teide como a la Plaza de la Constitución, y pregunta si esa circunstancia fue tenida en cuenta al diseñar la ubicación de los escenarios.
Vías de recurso y próximos pasos
El propio decreto municipal recoge la posibilidad de impugnación: contra la resolución cabe interponer recurso contencioso-administrativo en el plazo de dos meses ante el Juzgado correspondiente, o, con carácter potestativo, un recurso de reposición ante la Alcaldía en el plazo de un mes. El Ayuntamiento deberá, además, dar cuenta del decreto al Pleno municipal en su primera sesión.


