La paciencia se ha agotado. Los vecinos de La Carrascosa y La Moraleja han dicho basta y han puesto en marcha una recogida de firmas para exigir el soterramiento de las torres de alta tensión situadas a escasos metros de sus viviendas. La iniciativa, impulsada a través de Change.org, ya ha superado el millar de apoyos y reclama al Ayuntamiento de Alcobendas una solución definitiva que permita retirar el tendido eléctrico de las zonas residenciales.
La petición fue creada el pasado 17 de julio por una vecina y, a fecha de este 25 de agosto, acumula 1.068 firmas verificadas, según los datos publicados en la propia plataforma. Los promotores reclaman que las administraciones actúen para buscar una alternativa a las torres que se han instalado junto al desarrollo de La Solana de Valdebebas, en el límite con Alcobendas.
Una torre de 47 metros frente a las viviendas
El origen de la protesta está en la construcción de una nueva infraestructura eléctrica de 47 metros de altura en el término municipal de Madrid. La torre forma parte de las actuaciones vinculadas al desarrollo urbanístico de La Solana de Valdebebas, pero se encuentra prácticamente junto a La Carrascosa, en Alcobendas.
La distancia es uno de los principales motivos de indignación entre los residentes. Algunas viviendas del Camino de los Jardines se encuentran a unos 30 metros de la torre, una proximidad que los vecinos consideran excesiva por el impacto que genera sobre el entorno residencial.

La infraestructura ha cambiado además el paisaje de la zona y ha provocado preocupación entre las familias que viven en las urbanizaciones próximas. La instalación ha terminado convirtiéndose en un conflicto que ya ha llegado al Ayuntamiento de Alcobendas y al debate político municipal. Los vecinos que han impulsado la campaña consideran que la situación afecta a más de 400 residentes y reclaman que se tenga en cuenta tanto el impacto visual y ambiental como sus preocupaciones relacionadas con la salud.
En este sentido, uno de los mensajes incluidos en la campaña resume su posición: “Más de 400 vecinos afectados y no solo el impacto visual y medioambiental, sino también nuestra salud se pone en peligro”.
Estas afirmaciones reflejan la preocupación de los residentes, pero no deben confundirse con una conclusión científica sobre los efectos concretos de esta instalación. Precisamente uno de los compromisos asumidos por el Ayuntamiento es realizar un informe sobre las emisiones electromagnéticas para conocer la situación y valorar las posibles alternativas.
“Es increíble que la alcaldesa haya permitido esta aberración”
La campaña también eleva el tono contra la actuación de las administraciones. Entre los mensajes difundidos por los promotores aparece una crítica directa a la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara.
“Es increíble que la alcaldesa de Alcobendas haya permitido esta aberración delante de 3.000 vecinos de Alcobendas”, señalan los vecinos en el marco de la movilización.
La polémica ha provocado también un enfrentamiento político en el Ayuntamiento. PSOE y Vox han cuestionado la actuación del Gobierno municipal y han criticado que no se actuara antes de que la infraestructura comenzara a construirse. El Ejecutivo municipal, por su parte, defiende que la torre está ubicada en el término municipal de Madrid y que está trabajando para encontrar una solución.
El Pleno extraordinario celebrado en julio terminó, eso sí, con un acuerdo unánime. Todos los grupos municipales respaldaron un acto declarativo para explorar alternativas que permitan alejar el tendido eléctrico de las zonas residenciales.
Alcobendas busca alejar o soterrar el tendido
El Ayuntamiento ha anunciado que estudiará diferentes posibilidades, entre ellas desplazar las torres a una mayor distancia de las viviendas o soterrar el tendido, siempre que sea técnica y económicamente viable.
El acuerdo municipal contempla además negociar con Red Eléctrica, el Ayuntamiento de Madrid y los promotores de La Solana de Valdebebas para intentar encontrar una solución. El Consistorio también ha anunciado que pondrá los recursos técnicos y económicos que sean necesarios para estudiar las alternativas.

La alcaldesa también anunció que ya se había producido una reunión entre las partes implicadas y que se había encargado un informe técnico sobre las posibles soluciones. La previsión municipal es que sus conclusiones se conozcan a mediados de septiembre.
Además, los vecinos tendrán representación en las futuras reuniones y negociaciones relacionadas con la infraestructura, según el compromiso adquirido por el Ayuntamiento.
Los vecinos reclaman soluciones ahora
Pero los residentes no quieren que el conflicto se quede únicamente en informes y reuniones. La campaña de Change.org busca precisamente mantener la presión y reclamar que la solución llegue cuanto antes. “Necesitamos soluciones reales, no planteamientos utópicos a largo plazo”, reivindican los vecinos.
La petición plantea como objetivo prioritario relocalizar las torres lejos de las zonas residenciales y pide al Ayuntamiento que adopte medidas inmediatas. En el texto de la campaña, sus impulsores aseguran que la seguridad y el bienestar de los residentes deben ser una prioridad.
“Necesitamos soluciones reales, no planteamientos utópicos a largo plazo”
La movilización llega, por tanto, en un momento clave. El Ayuntamiento ya ha reconocido oficialmente su rechazo a la ubicación de la infraestructura y ha abierto la puerta a estudiar su desplazamiento o soterramiento, pero todavía no existe una solución definitiva.
Mientras las administraciones y las empresas implicadas analizan las alternativas, los vecinos de La Carrascosa han decidido pasar a la acción. La recogida de firmas supera ya el millar de apoyos y busca convertir el malestar generado por la torre en una reivindicación colectiva: que el tendido eléctrico deje de estar pegado a las viviendas y que la solución llegue cuanto antes.


