La ampliación de la línea 155B continúa siendo una de las principales reivindicaciones de los vecinos de La Carrascosa y El Encinar de los Reyes, una zona que ha experimentado un importante crecimiento residencial pero que todavía arrastra carencias en materia de transporte público. La petición pasa por conseguir que el autobús llegue más cerca de las nuevas viviendas y de los puntos de referencia de esta parte de La Moraleja, evitando que los residentes tengan que recorrer largas distancias a pie para acceder a una línea que conecta la zona con Madrid.
La línea 155B une Plaza de Castilla con El Encinar de los Reyes y constituye una de las principales conexiones en transporte público de este entorno residencial. Sin embargo, su recorrido actual no cubre de forma suficiente algunas de las zonas que han ido incorporando nuevos vecinos durante los últimos años. De hecho, la demanda para ampliar el servicio no es nueva: residentes de La Carrascosa ya reclamaban en 2024 al Ayuntamiento que mediara con el Consorcio Regional de Transportes para conseguir una parada más próxima a sus viviendas.
Una petición que lleva años sobre la mesa
El problema se concentra especialmente en los residentes de las zonas más alejadas de las actuales paradas. Para ellos, disponer de una línea como la 155B no significa necesariamente tener el autobús cerca de casa. La situación obliga en determinados casos a realizar desplazamientos a pie hasta las paradas existentes, algo que se vuelve especialmente incómodo para personas mayores, familias con niños o trabajadores que utilizan diariamente el transporte público.
La reivindicación también afecta a los nuevos desarrollos y promociones residenciales del entorno de La Carrascosa, Hoyo 19 y La Solana, donde el aumento de población ha incrementado la presión sobre unos servicios que los vecinos consideran insuficientes. Ya en abril de 2026 se señalaba que la prolongación del 155B hacia las inmediaciones del Colegio Base era una demanda que acumulaba varios años.

El debate, además, no se limita exclusivamente a Alcobendas. El recorrido del 155B atraviesa un área en la que confluyen los términos municipales de Alcobendas y Madrid, lo que hace que cualquier modificación de la línea requiera coordinación entre distintas administraciones y, especialmente, la intervención del Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid, responsable de la planificación de las líneas interurbanas.
El Ayuntamiento quiere acelerar los trámites
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Alcobendas trabaja para adelantar la ampliación del recorrido reclamada por los vecinos, con el objetivo de que la mejora del servicio pueda llegar antes a una zona cuyo crecimiento residencial está modificando las necesidades de movilidad.
La cuestión fundamental pasa ahora por conseguir que la petición avance ante el organismo competente. El Consistorio puede trasladar y defender la demanda vecinal, pero la ampliación efectiva del recorrido requiere la correspondiente valoración y autorización del Consorcio. Por ello, uno de los principales obstáculos continúa siendo la coordinación administrativa y técnica necesaria para modificar el itinerario.
No es un problema completamente nuevo. La propia documentación urbanística municipal reconoce la presencia de la línea 155B como uno de los servicios de transporte que atienden el entorno de El Encinar de los Reyes. Además, el planeamiento de la zona identifica vías como la avenida de los Parques, Camino del Cura y Vereda de Palacio dentro de la estructura de movilidad del ámbito.
El crecimiento de La Moraleja pone presión sobre el transporte
El trasfondo de la reclamación es el crecimiento que está experimentando esta parte de Alcobendas. Más viviendas significan también más desplazamientos diarios, tanto hacia Madrid como hacia otros puntos del municipio, y los vecinos reclaman que el transporte público evolucione al mismo ritmo que el desarrollo residencial.
La situación resulta especialmente relevante porque el 155B es una de las conexiones directas existentes con Madrid. La línea figura entre los servicios interurbanos que conectan El Encinar con Plaza de Castilla, una infraestructura estratégica para quienes trabajan o estudian en la capital.

Para los residentes, por tanto, la ampliación no supondría únicamente incorporar una nueva parada al recorrido. La petición pretende acercar el transporte público a quienes actualmente quedan más alejados de la red, reducir los desplazamientos a pie y facilitar una alternativa real al vehículo privado.
El precedente demuestra, además, que la reivindicación no es puntual. Hace años ya existían solicitudes para prolongar el 155B por el entorno de Camino del Cura y acercarlo a determinadas urbanizaciones de El Encinar. En aquella ocasión, la ampliación se encontró con argumentos relacionados con el coste del servicio y la demanda prevista.
Ahora, con una zona residencial que continúa transformándose y con nuevas viviendas incorporándose al entorno de La Carrascosa, los vecinos vuelven a poner el foco en la misma cuestión: si aumenta la población, también debe aumentar y adaptarse la oferta de transporte público.
El futuro del 155B queda así pendiente de los próximos pasos entre el Ayuntamiento de Alcobendas y el Consorcio Regional de Transportes. Mientras tanto, los residentes de las zonas más alejadas de La Moraleja continúan esperando que la línea deje de terminar demasiado lejos de donde realmente necesitan utilizarla y que la ampliación pueda convertirse finalmente en una realidad.



3.000 personas viviendo en las cercanías del colegio Base, además de los propios alumnos y trabajadores no han parecido hasta ahora ser suficientes para el Consorcio y sus políticos. Hay más gente en el entorno de esa última parada que en la suma de las 5 anteriores.