Los solares vallados de la calle Orense, esos que llevan años esperando un cartel de ‘próximamente’, por fin tienen dueño. Y no es cualquier dueño: la Empresa Municipal del Suelo y Vivienda (EMSV) acaba de recibir la cesión de dos parcelas estratégicas para levantar más de 100 viviendas protegidas en alquiler. La operación se aprobó en la Junta de Gobierno Local y cambia el mapa de la zona centro.
Una de las parcelas está junto a la calle Vigo y la otra al lado de Betanzos. Dos puntos que hasta ahora eran poco más que un estorbo para quien paseaba por allí. Pero el plan no se queda en la calle Orense: el Ayuntamiento ha hecho otra jugada paralela en la calle Graneros, números 4 al 8.
Adiós a los solares vacíos (y un centro de día para el centro)
Las parcelas recién cedidas funcionarán en tándem con un edificio que el consistorio compró en marzo pasado. Se trata del antiguo inmueble de la Cámara Agraria, junto a los corrales de suelta de los encierros, por el que se pagaron 455.814,45 euros. Ese bloque tendrá un uso mixto: sumará más pisos de alquiler al cómputo total y, además, albergará un nuevo Centro de Día para personas mayores. Una demanda que llevaba tiempo coleando entre las familias del casco antiguo.
La idea es que las dos actuaciones —las parcelas de Orense y la compra de Graneros— se complementen. El resultado, según el proyecto, serán más de cien viviendas protegidas. Todas en régimen de alquiler, pensadas para que jóvenes y familias de Sanse puedan independizarse sin tener que hacer las maletas hacia otros municipios.
El plan B que sí funciona (mientras otros municipios esperan)
La fórmula de ceder suelo a la empresa pública para levantar alquiler asequible no es nueva en San Sebastián de los Reyes. Ya la vimos en promociones anteriores, como las de Tempranales o Dehesa Vieja, que se llenaron en cuanto abrieron el plazo. La diferencia ahora es que esta vez el foco está en el propio centro urbano, en un barrio donde los precios de los alquileres privados no dan tregua.
De hecho, según los últimos datos del portal inmobiliario idealista —que no recogen la realidad de la vivienda protegida— el metro cuadrado en Sanse ronda los 13 euros de media. Para un piso de 70 metros hablamos de 910 euros al mes. Sin contar comunidad ni suministros. Con esas cifras, un joven con un salario mileurista lo tiene crudo. El alquiler protegido puede bajar esa factura hasta un 40%, dependiendo del régimen y la zona.
En Sanse, emanciparse sin ayuda municipal se ha convertido en casi un lujo.
A eso se suma que la oferta de alquiler social en la zona norte de Madrid no es abundante. Alcobendas tiene su propio plan de vivienda en Arroyo de la Vega, pero las listas de espera son largas y los sorteos, casi una lotería. Así que lo de Sanse, si se ejecuta rápido, puede ser un balón de oxígeno.
Qué hay que hacer para optar a uno de esos pisos
Todavía es pronto para sacar la calculadora: la cesión de las parcelas es el primer paso administrativo. A partir de aquí, la EMSV deberá redactar el proyecto de edificación, licitar la obra y fijar el calendario. Con suerte, las grúas podrían verse en un año o año y medio, pero los plazos en este tipo de promociones son elásticos.
Lo que sí sabemos es que, cuando llegue el momento, el acceso se regirá por los criterios de la Empresa Municipal del Suelo y Vivienda de San Sebastián de los Reyes. Normalmente, eso implica estar empadronado en el municipio, no superar determinados umbrales de ingresos (que se actualizan cada año) y no ser propietario de otra vivienda. Pero hasta que la EMSV no publique las bases, todo son conjeturas.
Lo más práctico para cualquier interesado es suscribirse a las alertas del Ayuntamiento y de la propia EMSV. También conviene echar un ojo a los tablones de anuncios de los centros cívicos; a veces, la información aparece allí antes que en internet. Y, si te lo puedes permitir, tener la documentación al día (declaración de la renta, certificado de empadronamiento, vida laboral) para no perder tiempo cuando abran el plazo.


