Mientras gran parte del debate sobre seguridad suele centrarse en la evolución global de la criminalidad, los datos publicados por el Ministerio del Interior correspondientes al primer trimestre de 2026 dejan en Alcobendas una conclusión especialmente relevante para los vecinos: los robos en viviendas han caído más de un 58% en apenas un año.
Entre enero y marzo de 2026 se registraron únicamente 13 robos con fuerza en domicilios, frente a los 31 contabilizados durante el mismo periodo de 2025. Se trata de una de las reducciones más significativas de todo el balance de criminalidad y de un dato especialmente sensible para la ciudadanía, ya que este tipo de delitos suele generar una elevada sensación de inseguridad.
La estadística forma parte del Balance de Criminalidad difundido por el Ministerio del Interior, que sitúa a Alcobendas entre los municipios donde la evolución de los principales indicadores de seguridad ha sido favorable durante los tres primeros meses del año.
Menos delitos en las calles
Más allá de la reducción de los robos en viviendas, el informe refleja una caída generalizada en varios de los delitos que tienen una mayor incidencia en la vida cotidiana.
Los hurtos, que continúan siendo la infracción penal más frecuente en la ciudad, pasaron de 310 a 267 denuncias, lo que supone un descenso del 13,9%. Esta disminución resulta especialmente significativa porque afecta a una tipología delictiva muy vinculada a las zonas comerciales, espacios públicos y áreas de gran afluencia de personas.
Los hurtos, que continúan siendo la infracción penal más frecuente en la ciudad, pasaron de 310 a 267 denuncias
También descendieron los robos con violencia e intimidación, que pasaron de 16 a 14 casos. Aunque las cifras absolutas son reducidas, la bajada contribuye a reforzar una tendencia positiva en los delitos que generan una mayor preocupación social. Por su parte, las sustracciones de vehículos disminuyeron un 9,6%, pasando de 52 a 47 casos.
En conjunto, la denominada criminalidad convencional, que engloba la mayoría de los delitos que se producen físicamente en las calles y espacios públicos, se redujo de 1.038 a 983 infracciones, un descenso del 5,3%.
La delincuencia digital pierde peso
Uno de los fenómenos que más ha crecido en los últimos años en toda España ha sido la ciberdelincuencia. Sin embargo, durante el primer trimestre de 2026 Alcobendas también registró una evolución positiva en este ámbito.

Las infracciones relacionadas con delitos cometidos a través de internet descendieron de 379 a 354 casos, una reducción del 6,6%.Dentro de esta categoría destacan las estafas informáticas, que continúan representando la inmensa mayoría de los delitos digitales registrados en el municipio. Aunque siguen siendo numerosas, las denuncias pasaron de 335 a 323.
Más llamativo resulta el comportamiento de los denominados «otros ciberdelitos», que experimentaron una caída cercana al 30%, pasando de 44 a 31 casos. Los datos confirman que, pese a la mejora registrada, internet continúa siendo uno de los principales focos de actividad delictiva. De hecho, aproximadamente uno de cada cuatro delitos registrados en Alcobendas durante el primer trimestre estuvo relacionado con el ámbito digital.
Tráfico de drogas y delitos sexuales: las excepciones
No todos los indicadores evolucionaron de forma positiva. El balance muestra un incremento en los delitos relacionados con el tráfico de drogas, que pasaron de 13 a 15 casos, un aumento del 15,4%.
Asimismo, las estadísticas recogen un caso de agresión sexual con penetración, frente a ninguno durante el mismo periodo del año anterior. El resto de delitos contra la libertad sexual se mantuvieron estables.
Se trata, sin embargo, de categorías con cifras absolutas reducidas, por lo que pequeñas variaciones pueden traducirse en porcentajes elevados.
Una fotografía más allá del dato global
Aunque la cifra que resume el balance es una reducción del 5,6% de las infracciones penales totales, pasando de 1.417 a 1.337 delitos, el informe deja lecturas más interesantes que el simple dato agregado.

La más destacada es la fuerte caída de los robos en viviendas, acompañada por descensos relevantes en hurtos, robos con violencia, sustracciones de vehículos y ciberdelincuencia. Son precisamente estos delitos los que tienen un impacto más directo en la percepción de seguridad de los vecinos.
El primer trimestre de 2026 dibuja así una ciudad que mantiene una evolución favorable en la mayoría de los indicadores de criminalidad y que logra contener algunas de las infracciones más habituales. Aunque persisten retos como la delincuencia digital o el tráfico de drogas, los datos oficiales muestran un escenario más positivo que el registrado hace un año y consolidan una tendencia de mejora en la seguridad local.


