Durante cuatros días seguidos, entre el 28 y el 31 de mayo, más de 300 escaladores de todo el mundo competirán en la explanada del polideportivo José Caballero. Es la segunda vez que Alcobendas acoge una competición de escalada de rango internacional, un hito que ha pillado por sorpresa a muchos. La organización corre a cargo del Ayuntamiento en colaboración con la Federación Madrileña de Montañismo, y ya se nota el ambiente.
Lo que empezó como un rumor de pasillo en el pleno municipal se ha convertido en una realidad: el evento atraerá a miles de espectadores (la entrada es gratuita) y a atletas de 30 países. Entre los favoritos, nombres como el austriaco Jakob Schubert o la eslovena Janja Garnbret, que ya han estado entrenando en el rocódromo municipal. Sí, el mismo rocódromo que usan los chavales del instituto los miércoles por la tarde.
Una cita histórica que nadie esperaba
Decir que Alcobendas es la capital mundial de la escalada suena a titular de prensa, pero tiene su enjundia. El municipio ha sido seleccionado por la Federación Internacional de Escalada Deportiva (IFSC) para albergar una Copa del Mundo, ojo, la primera que se celebra en España desde 2019. Fuentes municipales nos confirman que la elección se debe a las instalaciones de primer nivel del rocódromo de Valdelasfuentes, reformado hace dos años con una inversión de 800.000 euros.
Para que te hagas una idea, 300 atletas no se ven todos los días. El evento movilizará a más de 2.000 personas entre delegaciones, prensa, y aficionados. Los hoteles de la zona, como el Hilton de la A-1 o el nuevo Apartahotel de la calle de la Granja, llevan semanas colgando el cartel de completo. Los restaurantes de la calle Mayor y la zona de la estación se preparan para un fin de semana de llenazo.
Lo que está ocurriendo en Alcobendas no es solo un evento deportivo; es la demostración de que la ciudad puede albergar competiciones de primer nivel y que el deporte de base tiene su recompensa.
Lo que notarás si vives en Alcobendas este fin de semana
Si tu paseo matinal con el perro pasa cerca del polideportivo, prepárate: las calles aledañas, como la avenida de la Ilustración y la calle del Deporte, tendrán cortes de tráfico controlados por la Policía Local. El acceso al recinto estará restringido a vehículos autorizados y transporte público. El Ayuntamiento ha reforzado la línea 151 y habilitará dos lanzaderas desde el intercambiador de Plaza de Castilla hasta la puerta del evento.
Las plazas de aparcamiento van a ser como un bloque en una vía de séptimo grado: prácticamente imposibles de conseguir. Nuestros compañeros han visto ya vallas y señalización adicional. El dispositivo de seguridad incluirá a agentes de la unidad de drones y, por supuesto, voluntarios. Se espera que la afluencia sea mayor el sábado por la tarde, cuando se disputen las finales de velocidad, y el domingo por la mañana con las de bloque.
El día después: ¿qué queda para Alcobendas?
Más allá del espectáculo, surge la pregunta que muchos nos hacemos: ¿se quedará algo de esta fiebre por la escalada? En esta redacción recordamos que Alcobendas ya intentó en 2018 ser subsede de los Juegos Europeos de Escalada, pero la propuesta se quedó en el cajón de la Comunidad de Madrid. Ahora, la coyuntura es distinta. La escalada es deporte olímpico desde Tokio 2020 y tiene un tirón mediático que antes no existía. Fuentes municipales insinúan que se podría crear un centro permanente de tecnificación en el rocódromo de Valdelasfuentes, lo que atraería a jóvenes promesas y generaría una actividad económica durante todo el año, similar a lo que ya ocurre en Innsbruck o Chamonix. Si sale bien, adiós a la idea de que Alcobendas solo es la ciudad de los polígonos y La Moraleja.
Lo cierto es que la inversión en el rocódromo está hecha y el mantenimiento anual no es tan desmesurado. Además, los comercios de la zona ven con buenos ojos que la escalada deje de ser un deporte minoritario: tiendas de material de montaña como Aire Libre (en el centro comercial de la calle Libertad) ya han notado un pico de ventas de pies de gato y magnesio. Quizá, solo quizá, el próximo gran rocódromo indoor del norte de Madrid tenga sentido aquí.


