El Ayuntamiento de Alcobendas ha iniciado un movimiento financiero discreto pero significativo que afecta a más de tres millones de euros en inversiones municipales. Bajo una apariencia técnica y administrativa, el llamado «Expediente de cambio de financiación 1/2026» al que ha tenido acceso LA MORALEJA encierra una decisión estratégica, es decir, reducir el recurso a endeudamiento bancario y sustituirlo por fondos ya disponibles en las arcas municipales.
En este sentido, la operación, que deberá ser aprobada por el Pleno, no altera ni los proyectos previstos ni el volumen total de inversión, fijado en más de 36 millones de euros para 2026. No obstante sí modifica de forma sustancial la arquitectura financiera que sostiene parte de esas actuaciones, donde nos encontramos con cierre de parques, renovación áreas infantiles, remodelación áreas caninas y techado solar de pistas polideportivo, entre otras.
«En este expediente de cambio de financiación se utilizará financiación de ejercicios anteriores que se encuentra dividida en bolsas de financiación y está pendientes de aplicar a proyectos. La Concejalía Delegada de Economía, Contratación y Patrimonio y su Dirección Económica, determinan llevar al Pleno este expediente para cambiar parte de la financiación de los siguientes proyectos financiados inicialmente con Préstamo a concertar por un importe total de 3.285.708,66€«, se explica en el Expendiente de cambio de financiación 1/2026.

UN CAMBIO EN EL BOLSILLO DEL AYUNTAMIENTO DE ALCOBENDAS
En este contexto, hasta ahora, siete proyectos concretos, desde la renovación de áreas infantiles hasta la modernización de plataformas tecnológicas, estaban previstos para financiarse mediante préstamos con entidades bancarias. En total, 3.285.708,66 euros que habrían incrementado el nivel de endeudamiento municipal. La nueva propuesta plantea un giro, y es que ese mismo importe pasará a financiarse con remanentes de tesorería, ingresos derivados de la gestión del patrimonio municipal del suelo y otros fondos no utilizados en ejercicios anteriores.
Sin ir más lejos, la clave de este cambio está en las llamadas “bolsas de financiación”, un concepto poco conocido fuera del ámbito técnico. Se trata de fondos procedentes de proyectos que finalmente no se han ejecutado, ingresos superiores a los previstos, u operaciones vinculadas al patrimonio municipal. En este caso, el documento detalla que estas bolsas han crecido de forma notable en 2026, superando los 3,7 millones de euros disponibles antes de aplicar el expediente.
Parte de estos recursos provienen del Patrimonio Municipal del Suelo (PMS), tradicionalmente vinculado a políticas de vivienda. No obstante, cambios normativos recientes han ampliado sus posibles usos. Actualmente estos fondos pueden destinarse también a zonas verdes, equipamientos sociales o actuaciones de interés público, lo que permite encajar jurídicamente inversiones cómo parques, áreas infantiles o espacios culturales.
el Ayuntamiento de Alcobendas decide pagar con dinero propio lo que inicialmente iba a financiar con deuda
No obstante, uno de los elementos más llamativos del expediente es que, formalmente, no altera el equilibrio presupuestario, y el gasto previsto sigue siendo el mismo y los proyectos no se ven modificados. Pero, el cambio sí afecta a la estructura de ingresos. En concreto, se reduce la previsión de entrada de préstamos en más de tres millones de euros, sustituyéndola por recursos ya existentes.
Asimismo, resultado final es que las inversiones siguen adelante exactamente igual desde el punto de vista del ciudadano, es decir mismas obras, mismos importes, pero con una menor carga futura para las cuentas municipales. Al sustituir deuda por recursos propios, se reducen los costes financieros asociados y se mejora la sostenibilidad presupuestaria a medio plazo de las arcas municipales de Alcobendas.
CÓMO QUEDA FINANCIADO CADA PROYECTO
Tras la modificación, las actuaciones vinculadas a medio ambiente son las que experimentan un cambio más claro hacia financiación completamente municipal. El cierre de parques, con un presupuesto de 500.000 euros, deja de depender de préstamos y pasa a sufragarse íntegramente con fondos propios del Ayuntamiento procedentes de distintas fuentes como son los ingresos urbanísticos, enajenación de suelo y patrimonio municipal. Es decir, se cubre totalmente con recursos internos.
En la misma línea, la renovación de áreas infantiles, dotada con 650.000 euros, pasa a financiarse al cien por cien con ingresos del patrimonio municipal del suelo. Lo mismo ocurre con la remodelación de áreas caninas y felinas, con un coste de 100.000 euros, que también queda completamente cubierta con este tipo de recursos. En estos tres casos, el cambio es total ya que desaparece cualquier rastro de financiación bancaria.
La situación es distinta en la mejora estética de la ciudad fachadas y muros de parques y jardines, con un presupuesto de 300.000 euros. Aquí no hay sustitución de deuda ya que la actuación queda financiada íntegramente mediante préstamo con entidad bancaria, concretamente con financiación externa. Es uno de los proyectos donde el Ayuntamiento mantiene el esquema inicial basado en crédito.

Un modelo mixto aparece en la actuación del local del Bulevar Salvador Allende, destinado a sala de ensayos Miguel Ángel Blanco, con un coste de 500.000 euros. En este caso, parte del proyecto, algo más de 190.000 euros, se financia con recursos municipales procedentes de enajenaciones y otros ingresos propios, mientras que el resto, más de 300.000 euros, continúa dependiendo de financiación bancaria. Un ejemplo claro de transición parcial ya que se reduce la deuda, pero no se elimina por completo
Por su parte, el techado solar de pistas polideportivas, con un presupuesto de 200.000 euros, no se ve afectado por el cambio en términos de origen del dinero y sigue financiándose completamente mediante préstamo. Aquí el Ayuntamiento opta por mantener la financiación externa sin introducir recursos propios. El caso más complejo es el de la renovación de licencias de la plataforma tecnológica municipal, que supera el millón de euros (1.035.708,66 euros). Esta inversión combina múltiples fuentes, desde una parte relevante se financia con préstamos repartidos entre varias entidades bancarias, mientras que algo más de 100.000 euros proceden de recursos municipales.


