La Plataforma Salvemos Los Carriles continúa su enfrentamiento con el Ayuntamiento de Alcobendas al afirmar que «Valgrande no solucionará los problemas de vivienda de Alcobendas», incluso ante la inminente aprobación de la reparcelación del sector Los Carriles-Valgrande. Aunque el consistorio avanza con el vallado perimetral y los preparativos del terreno, la entidad vecinal subraya que los recursos judiciales siguen vigentes, manteniendo viva la disputa entre desarrollo urbanístico y defensa ambiental. Este pulso, que se intensifica en abril de 2026, refleja una división profunda en un municipio donde el 97% del suelo ya está urbanizado.
El Ayuntamiento, gobernado por la alcaldesa Rocío García(PP), inició el vallado perimetral y el acondicionamiento de los 2,17 millones de metros cuadrados el 15 de abril de 2026, con la colocación de carteles informativos junto al presidente de la Junta de Compensación, Rafael Olabarri. La reparcelación, esencial para distribuir parcelas entre los 97% de propietarios adheridos y el municipio, se espera aprobada en breve, allanando la urbanización prevista para 2027. El Plan Parcial, aprobado en noviembre de 2025 con 26 de 27 votos, incluye 8.600 viviendas (54% protegidas, unas 4.600 unidades; 40% en suelo municipal), 570.000 m² de zonas verdes, 55.000 m² comerciales y 5.000 empleos, con una inversión de 2.300 millones de euros para 25.800 nuevos residentes
La controversia a este avance no se ha hizo esperar. La portavoz Esther Ortega de la Plataforma Salvemos Los Carriles reiteró en que el proyecto prioriza intereses privados sobre soluciones reales a la escasez de vivienda asequible, especialmente alquiler social, pese al 20% de subida de precios en Madrid norte en 2025. La Plataforma, apartidista y sostenida por donaciones vecinales, defiende Los Carriles como corredor ecológico vital, conectado a Valdelatas, Cuenca Alta del Manzanares (Reserva de la Biosfera) y Monte del Pardo. Argumentan que existen alternativas sostenibles sin urbanizar 217 hectáreas de dehesa joven, evitando saturación vial y pérdida de biodiversidad en un área clave para la salud pública.
Posición municipal y contexto
El choque entre ambas partes se agrava por los litigios abiertos. El Tribunal Supremo anuló el Plan Parcial de 2019 en junio de 2025 por fallos en la evaluación ambiental estratégica de un caballón natural, retrasando el desarrollo pese a avalar su viabilidad general. Ecologistas en Acción recurrió la reparcelación de septiembre de 2024 —basada en el plan nulo— y el nuevo Plan Parcial en febrero de 2026, denunciando infracciones ambientales. La Plataforma respalda estos recursos, que podrían paralizarlo todo, como ya hizo el TSJM en 2022.

El Ayuntamiento presenta Valgrande como respuesta al déficit habitacional, con 3.483 viviendas en suelo municipal y un protocolo de 50 medidas ambientales (eficiencia energética, movilidad sostenible, restauración paisajística). La Junta de Compensación, con el 97% de propietarios adheridos, tramita suministros básicos. Sin embargo, críticos cuestionan el PGOU de 2009, que preveía 72.206 m² para vivienda social pero genera 814 millones en aprovechamientos privados, y advierten impactos en tráfico y cambio climático para urbanizaciones colindantes como Valdelasfuentes.
La plataforma, activa desde 2023, organiza acciones como un club de lectura el 19 de abril bajo una encina para reivindicar el espacio, y participa en movilizaciones como «No a la Tala». Este enfrentamiento refleja el dilema en la Comunidad de Madrid entre expansión urbana y conservación, en un área con 97% de suelo urbanizado. Mientras el consistorio acelera, los tribunales podrían redefinir el futuro de Los Carriles.
Dilema entre los vecinos de Alcobendas
Este pulso entre desarrollo y preservación refleja tensiones en la Comunidad de Madrid: ¿8.600 hogares para paliar la crisis o defensa de lo verde? La plataforma llama a movilizaciones —lecturas frente a vallas si procede— y recursos judiciales, mientras el Ayuntamiento avanza. Vecinos de urbanizaciones colindantes como Valdelasfuentes observan atentos. El Supremo y la sociedad decidirán si Valgrande nace o Los Carriles sobrevive intacto. Mientras los detractores perciben una connivencia en este enclave del PP, donde la expansión se erige como eje prioritario de la agenda electoral en una localidad de 118.000 residentes.
Este conflicto abierto, con escalada dialéctica («leeremos frente a las vallas»), refleja dilemas regionales: expansión vs. conservación en plena emergencia climática. Con recursos pendientes, movilizaciones y posibles nuevas sentencias europeas, expertos prevén que la disputa se prolongará durante bastante tiempo, redefiniendo el futuro de Los Carriles entre ladrillo y naturaleza. En fin, la polarización afecta a toda la zona norte madrileña, donde vecinos observan si Valgrande prospera o sucumbe.


