Rocío García Alcántara y el indecente «negociete» de ser alcaldesa de Alcobendas

Alcobendas asiste a un espectáculo de opacidad que insulta la ética pública. Mientras las urbanizaciones sufren el abandono, la alcaldesa ha convertido su cargo en un "negociete" personal. Tras presentar tarde su declaración de bienes forzada en el portal de transparencia por este diario, los datos revelan un patrimonio multiplicado, y una mudanza a un inmueble de lujo en Madrid, lejos de los vecinos a los que dice servir.

La política, entendida como servicio público, parece haber mutado en Alcobendas en una lucrativa agencia de colocación. A la cabeza de esta deriva se encuentra la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, cuya trayectoria desde que asumió el bastón de mando no se mide en hitos para la ciudad, sino en el vertiginoso crecimiento de su cuenta corriente y su patrimonio personal.

El obsceno incremento patrimonial: de la austeridad al lujo en Madrid

Las cifras no mienten. Al comparar su declaración de bienes de toma de posesión con la recién publicada de 2025, el salto es éticamente insoportable. Mientras los vecinos de Alcobendas lidian con la inflación y unos servicios públicos degradados, su alcaldesa ha dedicado el mandato a su principal prioridad después de su Instagram: blindar su futuro financiero.

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Lo más sangrante de este incremento patrimonial no es solo el cuánto, sino el dónde. En un ejercicio de hipocresía política sin parangón, la alcaldesa de Alcobendas ha decidido que su ciudad no es lo suficientemente buena para ella. Según consta en el Registro de la Propiedad, García Alcántara se ha marchado a vivir a Madrid, adquiriendo un inmueble en el barrio de Hortaleza. Resulta patético que quien debe velar por el bienestar de los alcobendenses lo primero que haga sea multiplicar indecentemente su sueldo para acto seguido huir y residir fuera del municipio que gobierna, una realidad que ya adelantó este diario en su artículo sobre su residencia fuera de la ciudad. No sólo es inútil a nivel gestión e indigna en lo económico, además es patosa a nivel político.

Un salario indigno: cobrando más que el Presidente del Gobierno

Resulta difícil de explicar a un trabajador medio que la alcaldesa de una ciudad madrileña perciba una remuneración superior a la de Pedro Sánchez. García Alcántara se ha convertido en la «influencer» más cara del país; inapta para la gestión pública, eso no le ha impedido ampliar drásticamente sus emolumentos, que parten de un salario base de 82.217,65 euros más una espectacular cantidad de dietas pagadas por acudir a consejos y reuniones de empresas en Alcobendas. Lo único que esta mujer ha gestionado estos dos años ha sido el engrose indigno de su cuenta corriente.

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Pero el «negociete» no acaba ahí. Para engordar sus ingresos, ya de por sí altos, ha recurrido a una estrategia moralmente reprobable: la duplicación de dietas en empresas públicas. Bajo su mando, empresas como EMVIALSA, EMARSA, SOGEPIMA y SEROMAL han multiplicado el número de reuniones de sus consejos de administración. Al aumentar artificialmente la frecuencia de estos encuentros y elevar el importe de las dietas (cobrando entre 4.950 y 5.400 euros adicionales por cada una), la alcaldesa ha conseguido elevar sus ingresos totales a cifras que insultan la ejemplaridad pública.

Es para quedarse atónito: en apenas dos años, el patrimonio de la alcaldesa ha experimentado una metamorfosis que ya querría para sí cualquier trabajador de Alcobendas. Hemos pasado de una declaración de bienes en 2023 donde apenas asomaban unos ahorros de 14.500 euros y una propiedad compartida, a encontrarnos en 2025 con la mudanza forzada de Alcobendas y la adquisición de un inmueble en Madrid valorado según el registro mercantil en casi 1,5 millones de euros y una cuenta de ingresos brutos que rompe la barrera de los 103.000 euros anuales. Es una escalada patrimonial fulgurante que coincide, «casualmente», con su llegada al poder y con ese incremento artificial de reuniones en empresas públicas para cobrar dietas. Resulta insultante que, mientras el vecino de a pie hace malabares con la hipoteca, su alcaldesa haya multiplicado su solvencia de esta manera tan obscena y, para colmo, lo haya hecho para fijar su residencia fuera del municipio que gobierna.

Mención aparte merece la «muy leal oposición» que, salvo honrosas excepciones, no levanta la voz más que en privado, reservándose para hacerlo a 6 meses de las elecciones, con objeto de no perder dietas y puestos remunerados repartidos en empresas públicas. Sólo faltaría gritar como en una boda de tercera regional, «Que se besen, que se besen».

El vecino está harto de dirigentes que no resuelven, viven del postureo, se duplican el salario y huyen de la ciudad. «Es patético: una alcaldesa florero»

El juego del escondite con la transparencia

Este enriquecimiento a costa del erario público explica por qué la alcaldesa ha intentado ocultar su declaración de bienes hasta el último momento, no haciéndolo hasta hace poco más de una semana, al contrario que el resto del consistorio. Mientras el resto de los concejales de la corporación cumplieron con su deber de transparencia, García Alcántara mantuvo sus documentos bajo llave.

Ha sido únicamente gracias a la presión de LA MORALEJA, que, teniendo conocimiento de su huida de la ciudad y viendo que se resistía a publicar su declaración de bienes, formuló una petición formal al Portal de Transparencia, que estos datos han visto la luz. El documento, registrado finalmente en marzo de 2026, revela lo que ella tanto temía que se supiera: la compra de su nueva vivienda, abandonando la ciudad y yéndose a vivir a Madrid. Una vivienda con un valor de subasta según el Registro Mercantil de Madrid de 1.476.000 euros.

Una ambición que viene de lejos y que se conoce desde nuevas generaciones

Para quienes conocen a Rocío García Alcántara desde sus inicios en Nuevas Generaciones del Partido Popular, este comportamiento no es una sorpresa. Antiguos compañeros de filas relatan con pelos y señales, nombres y apellidos, anécdotas escabrosas sobre su «desmedida ambición económica» y su «obsesión por aparentar un estatus social superior al que le corresponde y siempre ha tenido».

En los mentideros del partido aún se recuerdan historias sobre cuentas que «generalmente no cuadraban» cuando ella estaba de por medio. Esa pulsión por el dinero y por el brillo del poder parece haber encontrado en la alcaldía de Alcobendas el escenario ideal para su realización personal, dejando de lado cualquier atisbo de vocación de servicio.

La Alcaldesa de Alcobendas, ejerciendo su actividad, en una foto de archivo
La Alcaldesa de Alcobendas, en ejercicio de su actividad habitual, en una foto de archivo

Urbanizaciones hartas: del postureo a la inacción de una alcaldesa decorativa

En el Distrito Urbanizaciones, el hartazgo es absoluto. Los vecinos ven cómo su alcaldesa se dedica al postureo constante en redes sociales mientras los problemas reales (seguridad, tráfico y mantenimiento) se pudren por la inacción del consistorio, eternizándose y quedando para ser resueltos en legislaturas posteriores.

Aunque el Ayuntamiento ha anunciado una «segunda fase de asfaltado» inminente en calles como Caléndula, Camino Ancho o Paseo de Alcobendas, los vecinos saben que es solo maquillaje electoralista. Están cansados de un equipo de gobierno que parece estar para servirse de la ciudad y no para servir a los ciudadanos.

No sólo es inutil a nivel gestión, además es patosa a nivel politico.

Alerta en el PP: El votante de urbanizaciones está harto; Alcobendas en riesgo de caer

Las quejas han cruzado la frontera municipal y han llegado ya a la sede del PP en la calle Sol. Votantes tradicionales del Partido Popular están pidiendo la cabeza de una alcaldesa que consideran inútil e impresentable. Ella le tiene terror a Ayuso y se desvive por adularla y contentarla, ya que sabe que depende al 100% de ella, mientras muchos miembros del PP sienten vergüenza de su comportamiento y exhibicionismo público (excepto para temas que no le interesan, como hacer pública la compra de su nueva casa y abandono de la ciudad).

Su comportamiento patético y sus planteamientos infantiles están dinamitando la base electoral del partido. El diagnóstico es claro: con García Alcántara a la cabeza, el PP perderá Alcobendas en las próximas elecciones. La indignación es tal que se garantiza una fuerte migración de voto hacia VOX en las urbanizaciones, donde los vecinos ya no están dispuestos a seguir financiando el «negociete» personal de una alcaldesa que les ha dado la espalda para vivir en un chalet de Madrid.

En las próximas semanas, LA MORALEJA publicará el I Observatorio de Alcobendas con encuestas e intención de voto desarrolladas por una prestigiosa consultora demoscópica Y sí, HAY SORPRESAS.

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VecinoAlcobendas

Alejandro Suárez: Es muy buena idea exigir a nuestros gobernantes. A todos. No soy simpatizante de NINGUN partido político y soy crítico con todos, la verdad. Pero su artículo rezuma, desde la primera a la última palabra, una ideología “sanchista” demasiado descarada. Con “la que está cayendo” me parece que esta señora presenta muchos menos motivos para la crítica que cualquier miembro de régimen sanchista. Un castizo le diría a usted que “se le ve demasiado el plumero (sanchista)». Si la alcaldía de Alcobendas no hace las cosas bien, siga usted, por favor, exigiendo que se hagan, pero por favor, utilice el mismo rasero con todas las ideologías. Muchas gracias.

Jose

qué tiene que ver Sánchez con el municipio donde vivimos? Para plumeros el suyo

Luis M. Casco Santillana

La juzgo por sus obras, mejor dicho, la falta de ellas y no solo en el distrito de urbanizaciones, donde el asfaltado de las calles es una catástrofe. Ahora bien, en su pésima gestión no se diferencia en nada de la que hace el gobierno central, muchos impuestos y degradación continua de los servicios.Obviamente yo no la votaré.