Los vecinos de la zona de Camino Ancho, en La Moraleja, comienzan a recuperar la normalidad tras la finalización de la segunda fase de la Operación Asfalto 2025-2027, unos trabajos que han puesto el punto final a las actuaciones previstas en este entorno y que han supuesto una mejora sustancial del firme en varias de sus principales vías.
El proyecto, presentado hace apenas diez días, forma parte de un ambicioso plan municipal que se desarrollará durante los próximos cinco meses y que contempla una inversión total de 2.192.621,64 euros. En esta fase, las actuaciones han abarcado una superficie de más de 127.000 metros cuadrados, distribuidos en un total de 17 calles repartidas en tres distritos de la ciudad, con el objetivo de renovar el pavimento y mejorar la seguridad vial tanto para conductores como para peatones.
Durante la ejecución de las obras, los trabajos se han mantenido de manera ininterrumpida incluso en periodo de Semana Santa, con el propósito de acelerar los plazos y reducir al máximo el impacto sobre la movilidad diaria. Sin embargo, este objetivo no se ha cumplido plenamente. Las intervenciones han generado importantes afecciones al tráfico rodado y a la circulación peatonal, especialmente en Camino Ancho, una de las vías con mayor tránsito de la zona, donde la densidad de vehículos y el flujo constante de vecinos han intensificado las molestias.
Conductores y residentes han tenido que convivir durante varios días con desvíos, cortes parciales y dificultades de acceso, lo que ha provocado quejas por las complicaciones derivadas de las obras en un periodo en el que muchos ciudadanos se encontraban de vacaciones. A pesar de ello, desde el Ayuntamiento se ha defendido la necesidad de acometer estas actuaciones para garantizar el buen estado de las calzadas y prolongar la vida útil del asfaltado.» Me ha parecido genial que asfaltarán la carretera. Ya era hora que arreglara la superficie, ya que presentaba muchas fisuras y estaba muy irregular. Los vehículos sufren mucho por ello y luego cuesta dinero repararlo». dice un vecino de la zona.
«Los vehículos sufren mucho por ello»
La inversión destinada a esta fase asciende a más de 2,1 millones de euros, enmarcándose dentro de la estrategia municipal de mantenimiento y mejora de la red viaria. Con la finalización de estos trabajos, el Consistorio da un nuevo paso en su plan de renovación urbana, que busca optimizar las infraestructuras existentes y mejorar la calidad de vida de los vecinos, aunque no sin generar, durante su ejecución, un impacto notable en el día a día de la ciudad.
Mucha incertidumbre en los vecinos
Algunos vecinos reclamaban una comunicación más clara y precisa por parte del Consistorio sobre el estado de las actuaciones y los plazos reales de ejecución. La incertidumbre sobre la duración de las obras y la posibilidad de nuevos cortes de tráfico o afecciones a la movilidad eran algunas de las principales preocupaciones.
No obstante, pese a que el Ayuntamiento de Alcobendas había establecido una fecha orientativa para el inicio de los trabajos, el calendario definitivo de finalización permanecía condicionado por distintos factores. Entre ellos, las condiciones meteorológicas juegan un papel determinante, ya que pueden afectar tanto a las labores de asfaltado como al pintado de la señalización horizontal. De hecho, en la información facilitada a través de los carteles informativos se advertía de que los plazos son aproximados y podrían sufrir modificaciones en función de la evolución de las obras, cosa que aumentaba más la tensión.
Consecuencias de las obras
Uno de los impactos más visibles de las obras ha sido la restricción del estacionamiento en varios tramos y en determinadas franjas horarias. La señalización instalada en la zona informa de estas limitaciones, que tienen como objetivo permitir el acceso de la maquinaria y favorecer el desarrollo ágil de los trabajos. «Debe ser que lo han hecho porque estaba al lado de los colegios y pasa mucha gente por esa zona, pero es cierto que hay en otros sitios donde el pavimiento está peor o limitado como la entrada a la Moraleja o la Zona Arroyo de la Vega«, comenta un vecino.

No obstante, esta medida ha generado dificultades añadidas para los residentes, que se ven obligados a buscar aparcamiento en calles próximas, donde la disponibilidad de plazas ya es reducida. Una situación que ha incrementado la presión sobre el estacionamiento en el entorno y ha provocado incomodidad entre los vecinos



Me alegro que estén asfaltando calles de la urbanización La Moraleja. De todos esos m2 me gustaría saber cuántos corresponden a la urbanización La Moraleja y si nos pueden informar cuáles y cuándo van a ser las siguientes calles de la urbanización que van a asfaltadas, dado que hay muchas en un estado muy muy precario. La calle Camino Viejo desde Camino Ancho hasta la entrada a la urbanización El Encinar está en un estado pésimo, con unos agujeros tremendos que no sólo parecen de un país tercermundista, sino que además suponen un grave riesgo para coches, motos y demás.