La construcción de un nuevo supermercado Lidl en la parcela de la calle Ágatha Christie ha empezado a preocupar a los vecinos del distrito Urbanizaciones, en particular a aquellos que viven dentro de El Encinar de los Reyes o que deben atravesar la zona como parte de su rutina. Como ocurre con buena parte de las construcciones cercanas a la zona, en particular aquellas que están en el límite entre Madrid y Alcobendas, estas dejan al Ayuntamiento sin capacidad de acción para frenarlas.
Sin embargo, los vecinos señalan que, si bien el nuevo supermercado se encuentra todavía en la zona de Valdebebas, está tan cerca del distrito Urbanizaciones que los vehículos de particulares acabarán usando sus calles para entrar y salir, lo que temen que empeore el tráfico en La Moraleja, El Encinar de los Reyes y El Soto. Es una preocupación que se suma a la de varias construcciones cercanas o dentro de Alcobendas.
Esta construcción se añade a la de la urbanización de La Solana y el nuevo campus de la Universidad Politécnica de Madrid en San Sebastián de los Reyes, entre las mayores preocupaciones para los vecinos que usan su vehículo particular. En ese panorama, las críticas ante las nuevas construcciones son similares, mostrando inquietud por el ruido y el tráfico que generarán.
«Totalmente en contra. Ya hay demasiado tráfico en esta zona con los coles. Es una zona residencial tranquila, ¡no para una gran superficie! Me parece un disparate», escribe una de las vecinas indignadas en la publicación de la cuenta de «Vecinos de La Moraleja» en Instagram. «Totalmente en contra. Anteayer, en la reunión de la Entidad de La Moraleja, se habló mucho del tráfico que nos invade y el no a más colegios, pero no hablaron de centros comerciales ni de todo esto», señalaba otra.

Además, algunos señalaban la pérdida de zonas verdes que representan estos espacios. «Esa era una zona para ir a hacer deporte al aire libre. Lo van a transformar en un sitio con 10.000 coches por fin de semana», sentencia un usuario. «A mí precisamente me encanta la tranquilidad que tenemos en esa zona. Preferiría que ese tipo de superficies tan grandes y concurridas estuvieran fuera de la urbanización, donde están los demás supermercados tipo Carrefour o Mercadona», completa otro.
LOS PROBLEMAS DE VIALIDAD Y RUIDO DE LAS NUEVAS CONSTRUCCIONES
Lo cierto es que la vialidad ha sido uno de los grandes asuntos pendientes del actual Ayuntamiento. El reto de adaptar las calles a los nuevos proyectos de la zona, que sin duda acabarán atrayendo un mayor número de vehículos de particulares del resto de Madrid, es más que evidente, y se suma al mal estado de muchas de ellas denunciado por los propios vecinos, y la lentitud de los procesos de asfaltado para facilitar algunas de las soluciones planteadas para evitar los atascos.
En las últimas semanas, tanto el PSOE como Vox han señalado al Ayuntamiento por el estado de las calles de Alcobendas. Desde el Partido Socialista se ha hecho en el contexto de los problemas de gestión de la Empresa Municipal de Servicios del Ayuntamiento de Alcobendas (SEROMAL), que acabó el 2025 con pérdidas por encima de los 21.000 euros. Por su parte, desde Vox se insiste en que el plan de asfaltado no ha cumplido con los tiempos esperados y ha acabado complicando algunos proyectos, además de poner en riesgo a los usuarios de bicicletas o motos.
«Ya me llaman vecinos, chavales que van en moto, chicos, y me dicen: ‘Oye, que es que me da un miedo enorme, que meto la rueda en un bache y me mato'», ha explicado a LA MORALEJA Fernando Montenegro, concejal y portavoz de Vox en el Ayuntamiento. Lo cierto es que, para el dirigente, el problema es, sobre todo, que no se ha cumplido con los tiempos que fueron prometidos originalmente.
SE SUMAN LOS PROBLEMAS DEL TRANSPORTE PÚBLICO EN ALCOBENDAS
Lo cierto es que los vecinos tampoco pueden recurrir a la opción del transporte público para resolver la situación. Los retrasos en los servicios de autobús de Alcobendas, en particular los que conectan la ciudad con los municipios vecinos, son más que conocidos, y los problemas frecuentes en los servicios de Cercanías hacen que no sean opciones confiables. Al final, esto se traduce también en que empeore el tráfico, pues son más los usuarios que recurren a su vehículo particular.



Tambien tendremos derecho a tener un supermercado en esta zona, ya que no hay un solo servicio publico. Autobus 3 frecuencias diarias solo laborables y ni una tienda, panaderia o bar…. Mas preocupacion me da cuando construyan el colegio que va junto al Lidl, que con este colegio si que va a reventar la zona.