Ecologistas y vecinos alzan la voz contra un desarrollo urbanístico cerca de La Moraleja

El inicio de las obras en Cerro del Baile y la aprobación del Plan Parcial de Valgrande han desatado críticas de ecologistas y vecinos de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, quienes alertan sobre la destrucción de espacios naturales, el riesgo de congestión urbana y la especulación inmobiliaria.

Este viernes comenzaron los trabajos de demolición de las edificaciones existentes en el ámbito de Cerro del Baile, que es una actuación que forma parte del proceso de desarrollo y urbanización del sector. Apenas unos días antes, se firmó el contrato de ejecución de las obras de la nueva urbanización de la vecina San Sebastián de los Reyes, dando un paso decisivo para reactivar un proyecto que llevaba más de una década estancado.

El anuncio del inicio de los trabajos fue realizado por Diego Domingo García, primer teniente de alcalde de San Sebastián de los Reyes, y no tardó en generar reacciones de colectivos ecologistas. Ecologistas en Acción de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, junto a otros movimientos vecinales, anunciaron la puesta en marcha de una campaña de recogida de fondos para iniciar acciones legales que permitan esclarecer las circunstancias de la reactivación urbanística.

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Según el comunicado de la organización, la intervención en Cerro del Baile «daría al traste con una zona natural de extraordinario valor para el municipio y para el conjunto de espacios naturales del territorio, que se han ido reduciendo drásticamente en los últimos años».

Para el colectivo verde, la decisión de retomar el proyecto genera «más sombras que luces», pues consideran que se trata de una operación urbanística carente de transparencia. También subrayan que la iniciativa no resuelve el problema de acceso a la vivienda, ni contribuye a reducir precios, reproduciendo un modelo especulativo que recuerda al boom inmobiliario previo a la crisis de 2008.

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La organización ecologista critica además al Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes por su «desprecio y silencio administrativo» ante las alegaciones, peticiones de información y escritos presentados tanto por la ciudadanía como por colectivos sociales. La falta de respuesta institucional les llevó considerar necesario buscar amparo judicial, con el objetivo de paralizar las obras y exigir al consistorio toda la documentación relativa a la modificación del planeamiento, informes de impacto ambiental y estudios de viabilidad económica.

Según los ecologistas, estos documentos podrían revelar deficiencias graves en la tramitación del proyecto. Para afrontar los costes derivados de la asesoría legal, la presentación de recursos y posibles medidas cautelares, Ecologistas en Acción ha habilitado una cuenta para recibir donaciones.

Obras de demolicion
El viernes comenzaron la demolición de edificios en Cerro del Baile. Foto: Junta de Compensación de Cerro del Baile.

El colectivo hace un llamamiento a la participación ciudadana, por pequeña que sea, para defender uno de los últimos espacios naturales que ofrecen aire limpio y lugares de recreo para los vecinos. Esta urbanización también ha levantado polvareda política.

En julio del año pasado, Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid en la Asamblea, visitó Alcobendas y San Sebastián de los Reyes para denunciar el impacto ambiental y urbanístico del Plan Parcial del Cerro del Baile. El plan contempla la construcción de más de 3.600 viviendas en una zona colindante con la Dehesa Boyal, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

Durante la visita, Bergerot afirmó que el proyecto supone «una enmienda a la totalidad del modelo de ciudad sostenible», recordando que el entorno forma parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, con alto valor ecológico. La portavoz aseguró que la urbanización pone en riesgo especies protegidas como el águila imperial ibérica o el buitre negro, aumenta la contaminación acústica y visual, y altera proyectos estratégicos como el Arco Verde y las vías pecuarias.

El plan aprobado inicialmente por el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes prevé 3.664 viviendas, de las cuales 2.198 serían de protección y 1.058 de gestión municipal. Aunque la reparcelación se puso en información pública y recibió alegaciones, la administración local ha continuado con la tramitación, aumentando la tensión social en los municipios colindantes.

VALGRANDE

Mientras tanto, en Alcobendas, la aprobación definitiva del Plan Parcial de Valgrande ha desatado una dinámica similar de conflicto político y social. Este proyecto, que contempla la construcción de alrededor de 8.600 viviendas en 2,17 millones de metros cuadrados, ha sido promovido inicialmente por gobiernos de PSOE y Ciudadanos, pero la actual alcaldesa, Rocío García Alcántara (PP), ha capitalizado el relato público, convirtiéndose en la figura central de la narrativa oficial del desarrollo.

El Plan Parcial de Valgrande prevé que el 54% de las viviendas sean públicas y estima la llegada de hasta 25.800 nuevos habitantes, con una inversión superior a 2.300 millones de euros. Se contemplan además 600.000 metros cuadrados de zonas verdes, 55.000 de usos terciarios y comerciales, y la creación de aproximadamente 4.000 empleos durante la fase de construcción, y más de 1.000 cuando el barrio esté consolidado.

El consistorio sostiene que el desarrollo representa un modelo «inteligente y sostenible», con recogida neumática de residuos, regeneración de aguas pluviales y residuales, placas solares, baterías virtuales y eficiencia energética avanzada.

No obstante, la oposición mantiene reservas importantes. Mariano Cañas, concejal de Más Madrid en Alcobendas, fue el único de los 27 ediles que votó en contra del plan. Según explicó Cañas a LA MORALEJA, el proyecto no ofrece una solución real al problema de la vivienda y genera desigualdad, congestión y riesgos ambientales. Señala que la vivienda social prevista podría costar entre 300.000 y 500.000 euros, y que el Plan VIVE, gestionado en municipios vecinos como San Sebastián de los Reyes, ha demostrado tasas de ocupación bajas debido a los altos precios.

MÁS MADRID DENUNCIA QUE VALGRANDE NO OFRECE UNA SOLUCIÓN REAL AL PROBLEMA DE LA VIVIENDA

Cañas advierte además que la densidad proyectada de 30.000 nuevos vecinos en la zona traerá graves problemas de movilidad, al carecer de salidas suficientes, transporte público eficiente y nuevas infraestructuras viarias. «Este proyecto no ayuda en nada el problema de vivienda, se carga un paraje natural y crea un caos circulatorio desde luego no da ningún beneficio a los vecinos», concluye.

La alcaldesa García Alcántara, por su parte, dijo que el proyecto facilitará «hacer realidad el sueño de miles de ciudadanos». La exposición mediática de la regidora ha generado cierta controversia incluso entre quienes votaron a favor, al percibirse una apropiación del mérito de un proyecto iniciado por administraciones anteriores.

Mientras los gobiernos defienden la sostenibilidad y modernización de los municipios, los colectivos ecologistas y vecinales advierten sobre la destrucción de ecosistemas, la presión sobre infraestructuras y la especulación inmobiliaria. Cerro del Baile y Valgrande se han convertido así en epicentros de un debate que combina desarrollo urbano, vivienda asequible, protección ambiental y participación ciudadana.

El futuro de estos proyectos marcará la expansión del norte de Madrid y la capacidad de los municipios para conciliar crecimiento con calidad de vida. La disputa política y social continúa, mientras los vecinos buscan garantías de que los desarrollos no solo beneficien a promotoras privadas, sino que respeten la naturaleza y respondan a las necesidades reales de quienes habitan Alcobendas y San Sebastián de los Reyes.

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