Los problemas del asfaltado en Alcobendas han hecho más que complicar la vía que debería funcionar como salida de la nueva urbanización de La Solana. Es que ya desde los partidos políticos se avisa de que los vecinos que usan motos o bicicletas están avisando de que no solo peligran sus vehículos, sino también su seguridad personal por la acumulación de baches en algunas zonas de la ciudad y por la lentitud en las reparaciones.
«Ya me llaman vecinos, chavales que van en moto, chicos, y me dicen: ‘Oye, que es que me da un miedo enorme, que meto la rueda en un bache y me mato'», ha explicado a LA MORALEJA Fernando Montenegro, concejal y portavoz de Vox en el Ayuntamiento. Lo cierto es que, para el dirigente, el problema es, sobre todo, que no se ha cumplido con los tiempos que fueron prometidos originalmente.
El plan original debería haber avanzado más durante 2025. «Todo Alcobendas está con unas vías públicas en un estado lamentable. La Moraleja es un desastre total. El año pasado hicieron una mínima parte del trabajo necesario, moviendo apenas 1,6 millones de euros de los 12 millones que estaban previstos. Además, la segunda fase del proyecto no ha avanzado nada, y el propio Ayuntamiento ha reducido su presupuesto de 12 a 8 millones», ha señalado el dirigente.
Estos problemas se han multiplicado por las intensas lluvias de principios de año, que han empeorado exponencialmente el estado de las vías. Además, señalan que la lentitud del proceso permite que se siga haciendo evidente lo mucho que ha empeorado su estado y el daño que puede hacer atravesarlas, tanto a los vehículos como a los vecinos de la zona. A pesar de todo, la apuesta sigue siendo que el proceso continúe durante 2026 y arregle algunas de las zonas más afectadas.
LA PLAZA DEL SOTO, ENTRE LAS ZONAS MÁS AFECTADAS
Lo cierto es que, como bien señala Montenegro, algunas de las zonas del Distrito Urbanizaciones están entre las más afectadas. No es solo La Moraleja, sino también zonas como la plaza del Soto y la calle del Camino Viejo están especialmente afectadas, llenas de baches y problemas similares. Además, insisten en que las soluciones temporales que se han aplicado por la lluvia son complicadas de mantener a largo plazo.

«El abandono del asfaltado en calles altamente transitadas como: paseo de Alcobendas, Azalea (desde Begoña hasta paseo de Alcobendas), Camino Ancho (se asfaltó hace años el tramo de Arroyo de la Vega y se cortó justo donde empieza La Moraleja), Salvia (con las obras de varios colegios y el alto tránsito varias veces al día por los centros)… hay socavones que ya no se ‘rellenan’ con nada», escribía también a LA MORALEJA uno de los vecinos afectados.
Parte de la molestia viene del precio que tiene el proceso de asfaltado para el Ayuntamiento de Alcobendas. El presupuesto base de la licitación para el proyecto de asfaltado fue de 163.350 euros (IVA incluido), pero este primer pago es solo el principio de un proyecto que tiene un precio total de 6.000.000 de euros, según figura en el expediente EXP 50/2025. El proyecto debe realizarse durante este año, pero, mientras tanto, las calles siguen sufriendo por los problemas normales del clima y el desgaste de su uso.
EL PROYECTO DEBE SEGUIR
Lo cierto es que el año pasado, desde el Ayuntamiento, se aseguró que el proceso continuaría en el último trimestre del año pasado, pero de momento el problema se mantiene. Esto ha retrasado algunas soluciones viales, sobre todo de cara a los problemas que se esperan desde La Solana.
Si bien, cuando se complete, el plan beneficiará a una gran parte de la ciudad —es decir, a 100 calles repartidas entre Alcobendas y el Distrito de Urbanizaciones, como el Soto de la Moraleja—, el retraso sigue siendo evidente y la sensación es que las calles se ven afectadas por el deterioro más rápido de lo que avanza el plan de asfaltado. Aunque se esperaba que se terminara en 2027, los retrasos ya generan dudas entre la oposición y los vecinos sobre su funcionamiento.


