La escena se repite desde hace semanas en distintas zonas de Alcobendas y ya no es una anécdota aislada. Contenedores desbordados, bolsas en el suelo, restos de cartón, envases y vidrio acumulados alrededor de donde se ubican estos contenedores que, sobre el papel, deberían facilitar el reciclaje y mejorar la limpieza urbana. Si pasamos a la práctica, las imágenes difundidas por los vecinos a través de sus redes sociales muestran justo todo lo contrario, es decir, reflejan el abandono, saturación y una gestión que no está funcionando como debería.
Asimismo, aunque el Ayuntamiento de Alcobendas quería unas fiestas sostenibles, parece que la petición se ha quedado en un simple deseo, que ni el propio consistorio ha conseguido cumplir. La iniciativa era la siguiente, «en estas fiestas, Alcobendas necesita de tu magia», donde el equipo de gobierno de Rocío García Alcántara explicaba que la Navidad trae ilusión, pero también muchas cajas, y seguían con, «para mantener nuestra ciudad limpia, solo hace falta un gesto sencillo, pliega las cajas y recíclalas en el contenedor azul».

Fuente: Ayuntamiento Alcobendas
EL PROBLEMA DE ALCOBENDAS PARA MANTENER LA CIUDAD MÁS LIMPIA Y SOSTENIBLE
En este contexto, la situación de Alcobendas con la basura y la limpieza no es un hecho puntual de un mal día, sino que es un problema ya recurrente en la legislatura de Rocío García Alcántara. Las imágenes que los vecinos comparten vía redes sociales reflejan como los contenedores de papel y cartón están completamente llenos, con residuos que se depositan fuera del contenedor porque ya no cabe nada más. Unos restos que permanecen en la acera durante días, a causa de la ‘pobre’ planificación de Acciona y el concejal, Jesús Montero Sáiz.
Siguiendo esta línea, aunque parte de la culpa también es del ciudadano, es obvio que aunque la campaña municipal diga que hay que plegar y reciclar el cartón en el contenedor azul, el problema es que cuando el contenedor no se vacía, por mucho que los vecinos quieran y sigan las instrucciones de plegar el cartón, el resultado es que se encuentran con que el contenedor está lleno, es decir, el sistema se colapsa igualmente.
Cartones sin plegar, envases mezclados y suciedad acumulada que termina afectando tanto a la imagen del barrio como a la convivencia diaria.
El punto en el que se encuentra dicha situación se lleva arrastrando en Alcobendas desde hace al menos dos y hasta tres semanas en algunas zonas, y no solo afectando a los contenedores de cartón, sino que también a los de vidrio. «Seguimos así desde hace tres semanas… vidrio y cartón sin vaciar. Y, el ‘Alcobendas Actúa’ (aplicación municipal) la incidencia está marcada como solucionada, cuando realmente se ve que no es así«, explica una vecina.
Si bien, con el tema de ‘Alcobendas Actúa’, hacemos hincapié en que las herramientas digitales de participación ciudadana tienen un objetivo claro, que es mejorar la respuesta del Ayuntamiento de Alcobendas, agilizar incidencias y a su vez reforzar la línea comunicativa con los vecinos. No obstante, como explica esta vecina, parece que la aplicación ‘va a lo suyo’, es decir, cuando una incidencia se cierra si haberse resuelto de forma visible, lo que esto provoca es desconfianza por parte de unos vecinos que explicaban y comentan las situaciones en la plataforma que el Consistorio ha destinado para ello.

Por otro lado, las respuestas oficiales en redes sociales, que las está llevando a cabo Jesús Montero Sáiz, tan solo se limitan a agradecer el aviso por parte del vecino y les recomienda usar la aplicación. Sin embargo, hay que entender que el vecino de Alcobendas está ya cansado de avisar, obtener respuesta, pero que no se actúe ni se compruebe que el servicio se ha prestado correctamente; es decir, el vecino siente que tan solo registra una incidencia, pero no saben si le harán caso.
Asimismo, este tipo de problemas no solo afecta a la estética de las calles de Alcobendas, sino que también influye en la percepción de la gestión municipal y en la confianza de los vecinos en los servicios públicos. Cuando un problema cotidiano, sencillo de identificar y relativamente fácil de solucionar, se prolonga durante semanas, la sensación es que algo falla en la coordinación o en la supervisión del servicio. Los vecinos reclaman algo básico, y es que los contenedores se vacíen con la frecuencia necesaria y que, cuando se comunica una incidencia, esta se resuelva de verdad. Que el “marcada como solucionada” se corresponda con una acera limpia y no con una notificación automática.
Por otro lado, también se suman otro tipo de comentarios por parte de los vecinos donde aprovechan para sacar el tema del impuesto de basuras. «En la calle Maestro Barbieri el contenedor de vidrio lleva muchos días lleno. Cumplid vosotros con vuestras obligaciones, los ciudadanos pagamos una tasa de basuras y no me apetece recorrer todo mi barrio para reciclar«, expresaba una vecina en la misma publicación del Ayuntamiento donde hacían pública la iniciativa de reciclaje en Navidad.


