El Ayuntamiento de Alcobendas ha puesto el foco de su gestión en la seguridad ciudadana tras las continuas críticas de la oposición en esta materia, especialmente desde el Grupo municipal de Vox. Para paliar la situación el Ayuntamiento ha sumado la incorporación de 32 nuevos agentes a la Policía Local. La medida, calificada por el Gobierno municipal del Partido Popular (PP) como un paso histórico y una «inversión récord», busca aplicar la «tolerancia cero» frente al repunte de la criminalidad, según indican desde el propio Gobierno de la localidad. Sin embargo, la decisión ha encendido el debate político, con la oposición cuestionando si este refuerzo es suficiente para abordar las carencias estructurales de la plantilla y el deterioro de la percepción de seguridad, con datos al alza especialmente en los delitos con violencia.
FICHAJE «RÉRCOD» EN EL MARCO DE «ALCOBENDAS SEGURA»
La llegada de los 32 nuevos agentes en prácticas no es un hecho aislado, sino la pieza central del programa municipal «Alcobendas Segura – Legislatura 2023-27». El acto oficial de bienvenida se celebró recientemente, destacando que el proceso selectivo ha sido el más concurrido de la historia de la ciudad, con cerca de 2.600 aspirantes, lo que, según el Gobierno local, subraya la exigencia y la calidad de los nuevos efectivos.
La alcaldesa, Rocío García Alcántara (PP), ha sido enfática al declarar que el objetivo es garantizar la convivencia ciudadana. «Queremos una Alcobendas con mano dura, con tolerancia cero con delincuentes e infractores», ha afirmado, defendiendo una «doble fórmula: tener más agentes de policía local en las calles y seleccionar a los mejores».
La promesa es tangible en cifras, según el consistorio, con la incorporación definitiva de estos agentes, la plantilla de la Policía Local alcanzará los 237 efectivos, una dotación que se complementa con una inversión récord de 8 millones de euros destinados a la renovación de flotas, modernización de bases y la digitalización del Centro de Comunicaciones, el «cerebro» de la videovigilancia de la ciudad.

UN 6,5% DE SUBIDA EN DELITOS
La urgencia del refuerzo policial no es casual. Los datos oficiales del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior han situado a Alcobendas en una posición preocupante dentro de la Comunidad de Madrid. En el último periodo analizado, la criminalidad global del municipio experimentó un ascenso notable, con cifras que han llegado a situar el incremento en torno al 6,5% respecto al año anterior.
Este aumento se ha concentrado en delitos específicos que generan gran alarma social. Aunque algunos indicadores como el tráfico de drogas o los robos en domicilios han descendido puntualmente, han repuntado otros como la sustracción de vehículos (con un aumento superior al 17%) y, de manera general, la cibercriminalidad (estafas informáticas), reflejando la evolución del patrón delictivo en la sociedad actual. Este contexto de preocupación ciudadana es el que el Gobierno municipal busca mitigar con el aumento de la presencia uniformada en las calles.
Por otro lado, desde una perspectiva estrictamente numérica y técnica, el Ayuntamiento de Alcobendas sale bien parado con esta contratación. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) establece una ratio de referencia de 1,8 agentes de Policía Local por cada 1.000 habitantes para municipios del tamaño de Alcobendas.
Con los 237 agentes previstos tras el fin del proceso selectivo, la ciudad se posiciona con una ratio de aproximadamente 1,92 agentes por cada 1.000 habitantes, superando con creces la recomendación. Históricamente, Alcobendas ha sido uno de los municipios con mejor dotación policial de la zona norte de Madrid.

LA OPOSICIÓN VE LA MEDIDA INSUFIENCIENTE
A pesar de que los números cumplan con el estándar de la FEMP, los grupos de la oposición han levantado la voz, acusando al Gobierno de «vender humo» y de no abordar el problema de fondo. La crítica principal se basa en la insuficiencia de las plazas convocadas para cubrir las bajas estructurales de la plantilla.
Vox ha sido el más contundente en sus críticas, centrando su argumento en el déficit de personal. El grupo ha denunciado públicamente que a la plantilla le faltan más de 60 policías para alcanzar la dotación ideal según la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del propio Ayuntamiento o las necesidades operativas reales. Desde esta perspectiva, la incorporación de 32 agentes, aunque bienvenida, se ve como un «parche» que apenas compensa jubilaciones y traslados.
Por su parte, Más Madrid ha enmarcado el aumento de la criminalidad como consecuencia directa de la «ausencia de la falta de políticas públicas» y de los recortes o la desidia en la gestión del personal. Señalan que el incremento de la delincuencia es un indicativo del deterioro de la seguridad, que no puede ser resuelto únicamente con un refuerzo que consideran limitado.
En definitiva, mientras el Gobierno municipal celebra haber superado el mayor proceso selectivo de su historia y cumplido con los estándares de dotación, la oposición lo confronta con la realidad de una criminalidad creciente y un déficit estructural de personal, transformando el anuncio de seguridad en un nuevo capítulo de la disputa política local. La verdadera eficacia de estos 32 nuevos agentes se medirá en los próximos balances de criminalidad de la localidad.


