El Festival de Cortos Ciudad de Alcobendas llega a su tercera edición con 165 trabajos y una categoría que casi nadie mira. Los días 16, 17 y 18 de octubre, tres jornadas de proyecciones con las que el certamen se ha ganado un hueco en la agenda de la zona norte.
Nos hemos leído el programa con la libreta en la mano. Hay una sección pensada para que compita la gente de casa: realizadores empadronados o que trabajan en Alcobendas, además de los alumnos del Instituto José Luis Garci y de la Universidad Popular.
Traducido a lenguaje de barrio: aquí el chaval del Garci no compite contra una productora extranjera, compite contra el vecino del quinto y contra un director llegado de otra comunidad. La Asociación Locos por el Cine pone la maquinaria.
Qué hay detrás de los 165 cortos que se verán en Alcobendas
Los números, primero. La tercera convocatoria ha recibido 165 cortometrajes y de todos ellos se proyectará una selección a lo largo de las tres jornadas. Las obras debían estar realizadas después del 1 de enero de 2025, así que lo que se verá en pantalla es material reciente, de gente que sigue rodando.
La Sección Oficial de Temática Libre es la grande. Cualquier género, cualquier historia, y nueve reconocimientos en juego: mejor cortometraje, mejor interpretación masculina y femenina, mejor dirección masculina y femenina, mejor guión, mejor banda sonora, mejor montaje, y mejor fotografía.
Eso sí, si alguien viene buscando un pellizco económico, que se olvide. Aquí no hay premios en metálico: lo que se entrega es una Menina con su laurel y su diploma, y la organización sostiene que ese trofeo es el símbolo de la ciudad. En fin, cosas de Alcobendas.
Y luego está la parte que mira a casa. La sección de autores locales reparte tres premios: mejor producción local, mejor guión de autor local y mejor montaje de autor local. Para optar a ellos hay que trabajar o estar empadronado en Alcobendas, o ser alumno del Instituto José Luis Garci o de la Universidad Popular de Alcobendas.
Un festival que reparte trofeos sin repartir cheques se sostiene sobre algo más terco que el dinero: que el vecino reconozca su apellido en los créditos.
Por qué tu hijo del Garci puede acabar con premio (y qué se lleva)
Padres, esto va por ustedes. Si en casa hay un adolescente que graba con el móvil y que discute planos en la cena, tiene delante una puerta que no existía hace tres años. Los alumnos del Garci y de la Universidad Popular entran en la categoría local con los mismos criterios que un realizador adulto empadronado en el municipio.
El premio, eso sí, es lo que es: Menina, laurel y diploma. Lo que se lleva el ganador es otra cosa: un nombre que empieza a sonar en el circuito y una proyección en pantalla grande delante de vecinos que no son su madre.
La letra pequeña: muchos cortos, tres días y ningún cheque
Aquí viene el análisis que toca. Tercera edición, 165 trabajos presentados y una estructura de premios sin dotación económica: es un modelo que se sostiene sobre voluntad asociativa y apoyo institucional, no sobre taquilla. El detalle de meter al instituto y a la Universidad Popular en la categoría local nos parece el acierto de esta edición. El respaldo municipal a esos dos centros se puede consultar en la web del Ayuntamiento de Alcobendas.
Ahora, el riesgo. Concentrar todo en tres jornadas, del viernes 16 al domingo 18, significa que en pantalla solo entra una parte de esos 165 trabajos. Ahí está la parte dura para quien ha rodado con sus propios medios: en el circuito amateur madrileño el cuello de botella casi nunca está en la calidad, está en las horas de sala disponibles. Tres días son tres días.
Conviene decirlo claro: un trofeo sin dinero no paga un plano de calidad, pero un festival que encadena tres ediciones sumando candidaturas demuestra algo que no se compra con subvención, y es que en la zona norte hay gente rodando. Esta edición cierra el domingo 18.


