La planta fotovoltaica de Sanse con 2.268 paneles ya está en el BOCM: el aviso que te puede llegar al buzón
La planta fotovoltaica de Sanse ya tiene nombre y número: PF Pradillo, 2.268 paneles y un plazo abierto que corre desde octubre. El anuncio salió publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid del 9 de octubre y, desde ese día, cualquiera puede consultar el expediente y presentar alegaciones. Lo hemos leído con calma. Hay tres cosas que conviene saber antes de darle a la tecla.
Qué se sabe de los 2.268 paneles del PF Pradillo (y qué no)
El proyecto lo promueve Tarajal Investments, S. L. y se ubica en el polígono 22, parcela 74, del término municipal de San Sebastián de los Reyes. La superficie ocupada por las instalaciones sería de 2,72 hectáreas, con 2.268 paneles fotovoltaicos bifaciales de 710 vatios pico en su cara frontal. Traducido al idioma de la calle: módulos que captan radiación por las dos caras, ya estándar en instalaciones de este tamaño.
El presupuesto consignado asciende a 749.208,90 euros. La potencia instalada que recoge el anuncio es de 1,25 megavatios, con cinco inversores (cuatro de 300 kilovatios y uno de 175) y un centro de transformación, protección y medida de 1.250 kilovoltamperios. Para evacuar la energía se prevé una línea subterránea de 20 kilovoltios hasta el centro de seccionamiento de I-DE Redes Eléctricas Inteligentes, la distribuidora.
Ojo con lo que significa información pública: no es una aprobación ni el pistoletazo de salida de las obras. Es el trámite que permite ver los papeles y alegar antes de que la Comunidad de Madrid resuelva. La solicitud todavía necesita la autorización administrativa previa y la aprobación del proyecto de ejecución. Así que, hoy, el PF Pradillo es una solicitud con muchos folios y ninguna excavadora. Pues eso.
El plazo que corre desde el 9 de octubre: a quién le afecta y qué se puede alegar
El plazo es de un mes, así que se agota en los primeros días de noviembre. Afecta, de entrada, a quien tenga suelo o vivienda cerca de la parcela, y también a quien quiera saber por dónde va esa línea subterránea hasta la red. En estos expedientes, la mayoría de los vecinos que se acerca al BOCM tiene una duda muy concreta: si la instalación le va a tocar el patio, el camino o las vistas.
Y ahí está el punto flaco del anuncio. La publicación describe la instalación desde el punto de vista técnico, pero no incluye una evaluación detallada de sus efectos sobre el entorno, el paisaje o las actividades cercanas. Tampoco hay fecha prevista de inicio de obras ni calendario de puesta en funcionamiento. Se puede alegar sobre el papel, no sobre el resultado.
El momento de discutir una planta fotovoltaica no es cuando ya está construida, sino cuando el expediente todavía admite un papel más.
Conviene no liarse con las cifras, porque el propio anuncio maneja varias y se prestan a confusión. Los 1,25 megavatios son potencia instalada; los 1.851,82 kilovatios pico corresponden a la potencia total de los paneles, y los 1.375 kilovatios, a la de los inversores. Son medidas distintas de elementos distintos. Si alguien suma paneles e inversores y te dice que la planta tiene casi tres megavatios, está mezclando cosas que no se suman.
Por qué este expediente importa más de lo que parece en el norte de Madrid
Aquí viene lo que de verdad importa, y no lo cuenta ningún boletín. En un trámite así, la información pública es la única ventana en la que el vecino tiene algo parecido a voz. Después, el procedimiento sigue su curso y las condiciones se negocian entre la promotora y la administración. Quien no alegue ahora tendrá muy poco que rascar más adelante.
Cualquiera que siga el BOCM con un poco de paciencia lo sabe: este tipo de anuncios ya no son una rareza en la Comunidad de Madrid, y el suelo rústico del norte lleva años en el punto de mira. Eso no convierte al PF Pradillo en una amenaza ni en un desastre. Lo convierte en un expediente que merece dos cosas: lectura y, si toca, papel presentado en plazo.
La alegación que funciona nunca es la que discute el modelo energético en abstracto, sino la que señala un problema concreto: un acceso, una servidumbre, el impacto visual desde una parcela colindante, y la falta de ese estudio de efectos que el anuncio no trae. Suena poco épico, y lo es. También es lo único que obliga a alguien a contestar por escrito.
El siguiente hito también está fechado. Cerrado el mes de información pública, la Comunidad de Madrid resolverá sobre la autorización administrativa previa y el proyecto de ejecución. Ahí se sabrá si esto avanza y con qué condiciones. Hasta entonces, hablamos de folios y de 2,72 hectáreas en el polígono 22. Nada más. Y nada menos, según a quién le pille al lado.
📌 Aviso en el Tablón
- A quién afecta: Vecinos y propietarios de suelo de San Sebastián de los Reyes con interés en el entorno del polígono 22, parcela 74, y cualquiera que quiera revisar la línea subterránea prevista.
- Cuándo entra en vigor: El plazo de información pública está abierto desde la publicación en el BOCM del 9 de octubre de 2026 y se extiende un mes, hasta los primeros días de noviembre.
- Qué hacer: Consultar el anuncio y la documentación del expediente PF Pradillo, y presentar las alegaciones por registro antes de que termine el plazo. Si no se presenta nada, el procedimiento seguirá sin esa aportación.
Si la parcela te pilla cerca, ya tardas en echarle un ojo al anuncio. Y si en el grupo de la comunidad alguien suelta eso de que la planta ya está aprobada, pásale este artículo. Nos vemos en el próximo atasco de la A-1.


