Las parcelas del Plan Vive en Sanse, valoradas en más de 20 millones de euros, van camino de cederse gratis a empresas privadas y fondos inmobiliarios. Lo hemos leído en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid y la cosa tiene más recorrido del que parece a primera vista.
Nos hemos sentado a mirarlo con calma porque el comentario se repite estos días en la parada del autobús, en el mercado y en el grupo del colegio: que en Sanse sobran terrenos para casi todo menos para que los hijos de los de aquí puedan pagarse un piso. Probablemente el vecino exagera. Pero la sensación tiene una base documental que conviene poner encima de la mesa.
La operación funciona así. La Consejería de Vivienda de la Comunidad de Madrid ha publicado la licitación para ceder de manera gratuita a empresas privadas y fondos inmobiliarios tres parcelas municipales de Sanse. Sobre esos suelos se levantarán viviendas del nuevo Plan Vive regional.
Las tres parcelas que están sobre la mesa y lo que valen
Los terrenos concretos están en la Avenida de la Albufera 21, en la Calle José Hierro 21 y en la Avenida de Navarrondán 12. Son suelo municipal, es decir, de todos. El conjunto de las tres parcelas suman más de 20 millones de euros, según la valoración que maneja la oposición municipal.
La cesión, además, no es nueva. El ejecutivo local del PP la aprobó en diciembre de 2024 con el apoyo de los dos concejales tránsfugas de Vox. En su momento se presentó como una fórmula de colaboración entre lo público y lo privado. Casi dos años después, la licitación autonómica convierte aquel acuerdo en algo bastante más tangible.
Lo que pide Izquierda Independiente y por qué te toca el bolsillo
El portavoz de Izquierda Independiente, Juan Torres, ha sido el más explícito. Sostiene que las viviendas del Plan Vive «tampoco serán baratas ni accesibles» y defiende que esas parcelas pasen a la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) para levantar pisos que, dice, «puedan pagar los jóvenes y las familias de la localidad».
Un suelo municipal que se regala hoy es una promesa de alquiler caro dentro de cinco años, y eso en Sanse ya lo hemos visto.
Su lectura es dura. Habla de un «regalo» de suelo público bajo el «eufemismo» de la colaboración público-privada y acusa al PP de dejar que se siga especulando con el patrimonio de los vecinos. Palabras gruesas, de pleno. Pero el fondo es una pregunta muy concreta que cualquier inquilino de Sanse se hace cada mes: ¿esto abarata el alquiler o no?
La respuesta corta es que nadie lo sabe todavía. La respuesta larga depende de a quién se adjudique el suelo y de qué condiciones se firmen en el contrato.
Conviene aclarar qué es la EMSV, porque en la conversación vecinal se mezcla con cualquier cosa. Es la sociedad municipal con la que el Ayuntamiento puede promover vivienda sin depender de un promotor privado. Para que funcione hacen falta dos ingredientes: suelo y dinero. Justo los dos que, según Torres, se están yendo de casa. El detalle de la sociedad está en la web del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes.
El precedente que debería hacernos desconfiar un poco
Aquí toca tirar de memoria. No es la primera vez que Sanse cede suelo para el Plan Vive: la propia licitación habla de tres parcelas «más», lo que viene a decir que ya hay entregas anteriores en marcha. En el resto de la zona norte el patrón se repite con pocas variaciones: la Comunidad licita, el ayuntamiento de turno cede, y el precio final de las viviendas se conoce cuando ya hay carteles de venta colgados en la fachada.
Eso no convierte al Plan Vive en un desastre por definición. Significa que el adjetivo «asequible» se ha usado tantas veces en esta comarca que ya casi no dice nada. Y cuando se entrega suelo público valorado en más de 20 millones de euros sin una contrapartida clara de precio tasado, la carga de la prueba debería estar del lado de quien cede y no del de quien protesta.
Hay, para colmo, un detalle administrativo que no es menor. El suelo sigue siendo municipal aunque el plan sea autonómico, así que el Ayuntamiento conserva margen para exigir condiciones: plazos, cupos de alquiler, reservas para empadronados. Hasta donde se ha publicado, no consta que lo haya hecho. Y esa omisión, más que cualquier discurso, es lo que explica el cabreo.
El próximo hito es la resolución de la licitación por parte de la Comunidad de Madrid y el retorno del asunto a la Junta General de la EMSV. Ahí se verá si el Ayuntamiento ejerce ese margen o lo deja pasar otra vez. Puedes seguir el rastro administrativo en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.


