El Grupo Municipal Vox de Alcobendas ha registrado un escrito de alegaciones ante el Ayuntamiento de Madrid contra el Plan Especial del futuro Valdebebas Shopping, el macrocomplejo comercial que se construirá en el límite con Alcobendas. La formación considera que el proyecto, tal y como está planteado, no contempla de forma suficiente las consecuencias que el intenso tráfico generado y la escasa oferta de transporte público tendrán sobre los residentes de La Moraleja, Camino de los Jardines y el resto del municipio.
El documento se ha presentado dentro del plazo de información pública abierto por el consistorio madrileño para tramitar el proyecto, que aspira a convertirse en el mayor centro comercial de la región, con 362.000 metros cuadrados de superficie construida, 260 locales comerciales y una capacidad de hasta 7.000 plazas de aparcamiento. Su ubicación, pegada literalmente a las urbanizaciones alcobendenses, es precisamente uno de los puntos que más preocupa a Vox, que denuncia que el expediente aprobado inicialmente por la Junta de Gobierno de la Ciudad de Madrid no analiza en ningún momento el efecto que tendrá sobre las vías de conexión con Alcobendas.
Un tráfico que podría multiplicarse los fines de semana
Según recoge el escrito presentado por la formación, se han llegado a manejar previsiones de hasta 24.000 vehículos en un solo fin de semana, una cifra que, de confirmarse, tendría un impacto directo sobre arterias como la M-11 y sobre la nueva avenida proyectada para unir Camino de los Jardines con la urbanización de La Solana de Valdebebas.
Esta vía, concebida inicialmente para facilitar los desplazamientos de los vecinos de Alcobendas, podría terminar funcionando, advierte Vox, como una ruta de escape del colapso circulatorio en sentido contrario al previsto.
«No vamos a permitir que se apruebe un proyecto de este tamaño sin que se estudie, con nombres y apellidos, lo que va a suponer para nuestras calles y nuestras urbanizaciones»
El portavoz de Vox en Alcobendas, Fernando Montenegro, ha sido especialmente crítico con la falta de consulta a los residentes del municipio. «Nadie ha preguntado a los vecinos de Alcobendas qué va a suponer para ellos convivir con el mayor centro comercial de Madrid pegado a su puerta», ha señalado el portavoz.
Montenegro ha añadido que «el estudio de movilidad de este proyecto se para justo en la frontera con nuestro municipio, como si el tráfico se detuviera ahí por arte de magia», y ha sido tajante respecto a las exigencias de su formación: «No vamos a permitir que se apruebe un proyecto de este tamaño sin que se estudie, con nombres y apellidos, lo que va a suponer para nuestras calles y nuestras urbanizaciones, y que ese estudio lo realice una entidad independiente».
Seis alegaciones para proteger a los vecinos
El escrito presentado por la formación se estructura en seis alegaciones concretas. En primer lugar, se solicita ampliar el estudio de movilidad para que incorpore de manera expresa el impacto sobre el término municipal de Alcobendas, algo que, según Vox, el expediente actual ignora por completo.
En segundo lugar, se pide una evaluación ambiental por efectos acumulativos, ya que el proyecto coincide en tiempo y espacio con otras grandes actuaciones del entorno, como el Madrid Innovation District, el circuito de Fórmula 1 o la propia urbanización de La Solana de Valdebebas, además de otros equipamientos de gran afluencia, como un gimnasio con capacidad para más de 500 personas.

La tercera alegación exige un refuerzo vinculante del transporte público, que vaya más allá de una simple solicitud del promotor a la Empresa Municipal de Transportes. Vox reclama, en concreto, un aumento cuantificado y con plazos definidos de las líneas de autobús afectadas, la creación de una nueva línea directa entre Alcobendas y el centro comercial, una conexión mediante lanzadera con Cercanías y Metro, y un aparcamiento disuasorio financiado por el promotor.
En cuarto lugar, la formación pide que las obras de accesos se ejecuten antes de la apertura del centro comercial, de manera que las mejoras viarias y semafóricas prometidas estén operativas desde el primer día y no se desarrollen en paralelo a la actividad comercial.
La quinta alegación señala un déficit de accesos que, según denuncia Vox, reconoce la propia documentación del promotor: la parcela donde se ubicará parte del aparcamiento no cumpliría con el estándar mínimo de accesos exigido para una infraestructura de este tamaño. Por último, la sexta alegación reclama un estudio específico sobre la gestión de los picos de tráfico durante los fines de semana y las campañas comerciales, periodos en los que la afluencia prevista podría multiplicar varias veces la intensidad media diaria de vehículos.
Un llamamiento también al equipo de gobierno municipal
Montenegro ha querido dejar claro que su formación no se opone a la llegada de un gran centro comercial a la zona: «No nos oponemos a que Alcobendas y el norte de Madrid tengan un gran centro comercial, nos oponemos a que se construya de espaldas a quienes ya vivimos aquí», ha afirmado.
El portavoz ha reclamado además que el Ayuntamiento de Madrid no apruebe definitivamente el proyecto sin resolver antes estas cuestiones, y ha trasladado un llamamiento directo al equipo de gobierno del Partido Popular en Alcobendas: «Pedimos también al equipo de gobierno del Partido Popular de Alcobendas que, como administración vecina y afectada, presente sus propias alegaciones si aún no lo ha hecho, porque defender a los vecinos de Alcobendas no puede quedar en manos de un solo grupo político».
«nos oponemos a que se construya de espaldas a quienes ya vivimos aquí»
El plazo de información pública del expediente se abrió tras su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el pasado 31 de agosto de 2026 y permanece abierto en los próximos días, por lo que Vox Alcobendas ha hecho extensivo el llamamiento a todos los vecinos que puedan verse afectados para que presenten también sus propias alegaciones antes de que finalice el plazo.


