El Gran Premio de España de Fórmula 1 vivió este domingo su primera edición en el nuevo trazado de Madring, situado entre IFEMA y Valdebebas, a escasos kilómetros de Alcobendas. Durante los tres días de competición, numerosos vecinos de La Moraleja, Soto de La Moraleja y El Encinar de los Reyes han hecho notar su malestar por el ruido de los monoplazas, que llegó a percibirse con claridad desde varios puntos de ambas urbanizaciones pese a la distancia y a la barrera que supone la A-1.
El estreno del circuito madrileño ha dejado, por tanto, una doble cara: por un lado, una notable afluencia de público y una carrera histórica en la pista; por otro, un intenso debate vecinal sobre el impacto acústico que ha trascendido incluso hasta zonas alejadas del trazado, como la propia Alcobendas.
El sonido atravesó la A-1
Según ha podido constatarse durante el fin de semana, el estruendo de los motores no se quedó confinado en el entorno inmediato del circuito. Durante los entrenamientos libres, la clasificación del sábado y la carrera del domingo, el ruido resultó especialmente perceptible desde distintos puntos de La Moraleja, el Soto de La Moraleja y El Encinar de los Reyes, dos de las urbanizaciones más reconocibles del municipio de Alcobendas.

Para muchos residentes de la zona, ha sido la primera vez que comprobaban de primera mano que la actividad de un circuito de Fórmula 1 situado a varios kilómetros de distancia podía dejarse sentir de forma tan clara en sus calles.
Protestas vecinales que van más allá de Alcobendas
El malestar acústico, con todo, no ha sido exclusivo de la zona norte. Los barrios madrileños más próximos al trazado —especialmente Valdebebas, Sanchinarro, Las Cárcavas y algunas áreas de Hortaleza— han sido los que más quejas han concentrado.
Las alarmas ya se habían activado semanas antes del Gran Premio, cuando las primeras pruebas del circuito llevaron a colectivos vecinales a realizar sus propias mediciones, que en determinados momentos superaron los 100 decibelios. A ese dato se suma un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid, recogido por varios medios, que calculó que cerca de 14.000 vecinos de Hortaleza y Barajas podrían haber estado expuestos a niveles superiores a 60 decibelios durante la carrera, siendo las viviendas más cercanas al circuito las más afectadas.
A las quejas por el ruido se han sumado también las protestas por los cortes de tráfico y las dificultades para entrar y salir de algunos barrios durante los tres días de competición.
Más de 300.000 espectadores y un fuerte dispositivo de movilidad
Frente a las críticas vecinales, la organización de Madring ha destacado la gran afluencia de público registrada durante el fin de semana, con una previsión que superaba los 345.000 asistentes acumulados en las tres jornadas. Esta cifra obligó a desplegar un dispositivo especial de movilidad, con el transporte público como principal recomendación para acceder al circuito.
Metro de Madrid reforzó las líneas próximas a IFEMA y Valdebebas, Cercanías incrementó sus servicios y se habilitaron autobuses lanzadera específicos. El tráfico privado quedó muy restringido en el entorno del trazado, y parte de estas restricciones se prolongarán hasta este lunes por las labores de desmontaje. Este fuerte movimiento de aficionados ha tenido una incidencia especial en Valdebebas, uno de los desarrollos urbanísticos más próximos tanto a Alcobendas como a La Moraleja.
Antonelli, primer ganador de la historia de Madring
En el plano deportivo, el piloto italiano Kimi Antonelli, de Mercedes, se convirtió este domingo en el primer ganador de la Fórmula 1 en el nuevo circuito de Madring, imponiéndose a Max Verstappen y Lando Norris. La estrategia de equipos y la aparición de un Virtual Safety Car resultaron determinantes en el resultado final. Norris, que había salido desde la pole position y lideró buena parte de la prueba, terminó tercero tras perder opciones de victoria en una parada en boxes.
Peor suerte corrieron los dos representantes españoles: Fernando Alonso finalizó en 17ª posición, mientras que Carlos Sainz se vio obligado a abandonar tras protagonizar un incidente en pista con su compatriota. El nuevo trazado también generó debate técnico entre los pilotos, que señalaron la dificultad para adelantar como uno de los puntos débiles del circuito, un aspecto que previsiblemente se revisará de cara a próximas ediciones.
La cita ya mira a 2027
Con esta carrera, la Comunidad de Madrid recuperaba un Gran Premio de Fórmula 1 después de 45 años, ya que la última edición se había celebrado en el circuito del Jarama en 1981. El estreno de Madring deja así un balance mixto: una gran afluencia de público, imágenes espectaculares y la primera victoria oficial de Antonelli en el trazado, pero también problemas de movilidad y un debate sobre el impacto acústico que, previsiblemente, continuará más allá de este fin de semana de competición.

Para los vecinos de La Moraleja, el Soto y El Encinar, estos tres días han servido para despejar una incógnita: pese a la distancia y a la barrera natural que supone la A-1, el rugido de la Fórmula 1 también puede escucharse desde Alcobendas.


