No vamos a andarnos con rodeos: el próximo 12 de agosto, mientras muchos miramos al cielo con las gafas de eclipse, hay vecinos que van a estar en la Avenida de Valdelaparra con un cartel y una causa. Es la Plataforma Salvemos Los Carriles, que ha convocado un encuentro ciudadano para ver el eclipse solar total y, de paso, recordar que el pulmón verde que separa Alcobendas de La Moraleja sigue amenazado por el ladrillo.
Hemos hablado con su portavoz, Esther Ortega, y nos lo ha dejado claro: «Los Carriles es uno de los mejores sitios de Alcobendas para ver cualquier atardecer. Y, claro, también para ver este eclipse histórico». Un espacio periurbano abierto, sin edificios, con una amplitud que —dice— no es nada habitual. De hecho, muchos vecinos de la zona de Valdelacasa y Fuente Hito lo usan como ruta de paseo y desconexión. Y ahora, la plataforma quiere que el eclipse sirva de altavoz para algo más que la astronomía.
Qué está en juego: Los Carriles, uno de los últimos grandes espacios verdes de Alcobendas
El proyecto urbanístico se llama Valgrande y prevé miles de viviendas en la zona de Los Carriles. La plataforma lleva años denunciando que se trata de uno de los últimos grandes espacios naturales del municipio. «Una amplitud que no suele ser habitual», insiste Ortega, y que quedaría sepultada bajo toneladas de cemento si el desarrollo sigue adelante. A eso se suma el movimiento de tierras que implicaría y, según la plataforma, unos precios de vivienda que no solucionarían el problema de acceso a una casa asequible. «Serán similares a los del mercado libre», nos recuerda la portavoz, comparándolo con lo que ha pasado, dice, con las viviendas del Plan VIVE de la Comunidad de Madrid.
La sombra del eclipse: la información que, según la plataforma, no nos están contando
El título del encuentro no es casual. «El Ayuntamiento y la Junta de Compensación están eclipsando la información», denuncia Ortega. Según explica, el desarrollo urbanístico sigue pendiente de un proceso judicial y, además, han tenido que hacer un nuevo proyecto de urbanización que también se puede recurrir. Sin embargo, la sensación que tiene la plataforma es que se quiere transmitir la idea de que todo está aprobado y en marcha. «Todo está en los tribunales y por tanto el desarrollo urbanístico está en el aire», remarca.
Y mientras tanto, la plataforma denuncia que ya se ha empezado a maltratar el espacio: han vallado el terreno y se ven movimientos de maquinaria. «Con el proceso judicial abierto», protestan. Por eso, este acto quiere ser un grito colectivo para que la justicia escuche a los científicos y al sentido común.
Mientras el cemento avanza a golpe de expediente, Los Carriles se nos escapa sin que apenas nos demos cuenta.
La convocatoria está pensada para que sea fácil sumarse. Quedan a las 18:00 horas en la puerta del IES Aldebarán, en la avenida de Valdelaparra, 90. Desde allí se desplazarán a Los Carriles para observar el eclipse —se pide llevar gafas homologadas— y para poner el foco sobre lo que está pasando. «Es una forma de decir: aquí estamos, esto no se ha terminado», resumen.
De los tribunales a la calle: por qué este acto puede ser más importante de lo que parece
No es la primera vez que una plataforma ciudadana en la zona norte saca músculo en un momento simbólico. En los últimos años, hemos visto cómo en San Sebastián de los Reyes la presión vecinal logró frenar algunos desarrollos previstos junto al Parque de la Marina. En Alcobendas, la defensa de Los Carriles recuerda a aquellas batallas: un movimiento que mezcla ciencia, vecindario y, sobre todo, una pregunta incómoda para los despachos: ¿de verdad necesitamos más ladrillo o lo que nos falta es exactamente lo contrario?
La plataforma espera que el eclipse sea un punto de inflexión. «La única forma de neutralizar el cambio climático y tener un futuro habitable es respetando las poquitas zonas naturales que quedan en las ciudades», argumenta Ortega. Y ese mensaje, en pleno agosto y con las temperaturas disparadas, cala más hondo que un informe de impacto ambiental.
Si te pilla cerca y quieres arrimar el hombro, ya sabes: lunes 12, a las seis de la tarde, en el Aldebarán. Y si no, al menos levanta la vista al cielo y piensa en lo que podríamos perder mientras miramos hacia otro lado.


