Seguro que ya estás viendo los preparativos en el centro. El cartel del Cristo de los Remedios asoma en los balcones y los corrillos de vecinos discuten por dónde pasará la manada. Pues bien, este año el Ayuntamiento acaba de publicar un bando con 13 normas que dan un buen volantazo a lo que estábamos acostumbrados. Y hay alguna que nos ha dejado con la ceja levantada.
¿Qué pasa si te pillan con chanclas en el encierro de Sanse?
La primera sorpresa: la indumentaria ya no es cosa de cada uno. El bando, firmado por la alcaldesa Lucía S. Fernández, exige ropa y calzado adecuados para correr, y deja claro que las chanclas, sandalias y zapatos de tacón están totalmente prohibidos. Si pensabas bajar a la manga con la camiseta de tirantes y las cholas de la playa, tendrás que cambiarte o quedarte en la barrera.
Nada de botellas, vasos ni recipientes de comida o bebida. Tampoco se permiten móviles, cámaras, mochilas ni bolsos. La excusa de grabar para el grupo de WhatsApp ya no cuela. La organización quiere las manos libres y la atención puesta en los toros. Y, por encima de todo, la edad mínima para participar es de 16 años y nadie que dé señales de haber bebido o consumido estupefacientes podrá acceder al recorrido. Lo avisa el bando: se hará criba en los accesos.
El cajón de la calle Real que llevas años usando para ver pasar las reses: prohibido
Si eres de los que se colocaban en el tramo entre el número 92 de la calle Real y la entrada a la plaza de toros para ver a los astados de cerca, este año toca buscarse otro sitio. La normativa insiste en que esa zona, conocida como «el cajón», queda totalmente libre de corredores y no se permite agolparse allí antes del encierro. Un cordón policial o una puerta la cerrará hasta el inicio de la carrera, y quien incumpla se expone a sanción.
Y ojo con las vallas. En las zonas de doble empalizada, los espectadores deben quedarse en la parte exterior para dejar el pasillo interno libre para los corredores. Si el vallado es simple, el público ni siquiera puede apoyarse en él: es uso exclusivo de quienes corren.
Las normas no son una sugerencia: la Policía Local y la Organización vigilarán el cumplimiento y aplicarán sanciones si hace falta.
Los encierros matinales empezarán a las 11:00 h y el nocturno a las 22:00 h, y la salida de las reses se anuncia con un único cohete de gran potencia. Para evitar sustos, queda prohibido lanzar petardos entre las 10:30 y las 11:15 de la mañana y entre las 21:30 y las 22:15 de la noche. La multa, no lo dudes, llega.
Por qué este año el Ayuntamiento se pone tan serio
No es la primera vez que Sanse endurece las reglas de sus encierros, pero este bando sube el listón. La alcaldesa recuerda que la participación es libre y voluntaria, lo que exime al Consistorio de responsabilidades si hay percance. El mensaje: corres bajo tu propio riesgo.
La protección de las reses también se refuerza: prohibido distraerlas, recortarlas, golpearlas o arrojarles objetos. Cualquier acción de este tipo se considerará maltrato animal. Una medida que muchos colectivos llevaban tiempo reclamando.
A nuestro juicio, la intención es buena. Los encierros de Sanse son multitudinarios y un accidente grave es cuestión de tiempo si no se profesionaliza la organización. Pero prohibir los móviles va a ser difícil de cumplir: en la era del selfie, habrá más de uno que lo esconda en el bolsillo. Y sobre el «cajón», los vecinos tendrán que asumir que el paso se les cierra. Las normas claras y el chocolate espeso.
El bando está ya disponible en la web del Ayuntamiento.
Y ahora, a disfrutar de los encierros con cabeza. Y si te cruzas con nosotros en la Estafeta, danos un grito. Nosotros estaremos donde siempre, con el café bien cargado.


