La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de La Moraleja vive una cuenta atrás decisiva. Si antes del 2 de junio no comienzan las obras de rehabilitación de su fachada, el templo podría cerrar sus puertas, poniendo fin a décadas de misas, comuniones y bautizos que han dado vida espiritual al barrio. Han pasado casi dos años desde que se iniciaron las conversaciones con el arzobispado y con el colegio, y aunque se han recaudado ya 200.000 euros, aún faltan medio millón más para alcanzar el objetivo.
LA MORALEJA ha acudido a la parroquia para conocer la última hora sobre la situación que se vive ahora mismo. Allí nos atiende, Cristina Sainz Stuyck, presidenta de la Asociación de los Amigos del Sagrado Corazón, profundamente convencida de que lo lograrán. Con fe y esperanza, asegura que mantener esta iglesia no es solo restaurar un edificio, sino preservar el corazón de una comunidad que no está dispuesta a dejar que su sagrario se apague.
P. ¿En qué estado se encuentra actualmente la fachada de la iglesia?
El edificio de la iglesia lleva muchos años sin un mantenimiento adecuado hasta el punto de que en febrero se desprendieron varios paramentos de la torre del campanario poniendo en riesgo a los viandantes. Acudieron los bomberos y la policía para asegurar y acordonar la zona por lo que hemos recibido un requerimiento del Ayuntamiento para revisar y reparar la fachada antes del 2 de junio.
¿Qué riesgos concretos han llevado al Ayuntamiento a exigir una intervención urgente?
Por los vientos y las lluvias se han desprendido varios trozos de la torre del campanario, pero, por suerte, ocurrió de noche y no hubo heridos. El personal del colegio lo detectó a primera hora y avisó; se acudieron bomberos y policía, acordonaron la zona y retiraron lo que quedaba flojo. Ahora mismo está asegurado y no hay riesgo inmediato, pero el Ayuntamiento ha exigido reparar la fachada antes del 2 de junio por motivos de seguridad.
¿Cuánto durarían las obras?
Pues hemos recibido propuestas de cinco constructoras que han visitado y está en torno a los cinco o siete meses, es lo que nos han propuesto. Les hemos pedido, les hemos dicho que obviamente el coste lo vamos a mirar, pero también el calendario, porque, por supuesto, queremos mantener, les hemos enviado el calendario de bodas. Para nosotros es prioritario, las personas, los novios que se quieren casar
aquí, es el momento más importante de sus vidas y queremos que, si se quieren casar aquí, darles todas las facilidades para que así sea.
«Las obras tardarían está en torno a los cinco o siete meses»
P. ¿Qué ocurrirá exactamente si no se actúa antes del 2 de junio?
Si no actuamos antes del 2 de junio, si no somos capaces de juntarnos como comunidad en La Moraleja para recaudar los fondos necesarios para acometer la obra, pues la asociación se disolvería, porque uno de nuestros fines, tenemos dos fines, uno es el mantenimiento del culto y el otro es el mantenimiento del edificio, rehabilitación y mantenimiento del edificio. Si no podemos cumplir con este fin de mantener y rehabilitar el edificio, pues la asociación no cumpliría sus fines, se disolvería y ya, pues posiblemente, a lo mejor esta iglesia dejaría de tener
el culto católico.
P. ¿Qué supondría para los vecinos de La Moraleja el cierre de la iglesia?
Yo creo que para todos sería una gran vergüenza, para todos, porque ya no solamente para los feligreses católicos, sino en general para todos los vecinos, creo que esta iglesia es bastante icónica. Es un edificio bastante emblemático de la zona, es muy
conocido y, como te digo, lleva aquí antes que ninguno de nosotros. Entonces creo que sería un disgusto y una vergüenza que no seamos capaces, pero no va a ocurrir.
Negociaciones entre ambas partes
P. Han pasado casi dos años desde el inicio de las conversaciones, ¿qué ha fallado en este tiempo?
No ha fallado nada, al contrario, hemos avanzado mucho, pero lleva todo su tiempo. Crear la asociación llevó su tiempo: se constituyó ante notario en diciembre de 2024 y se registró oficialmente en abril de 2025. Después obtuvimos el CIF y pudimos firmar acuerdos con el colegio y la parroquia. Solo entonces encargamos el proyecto al estudio de arquitectos y tramitamos la licencia de obras, que se presentó a mediados de marzo.

P. ¿Qué papel han tenido el arzobispado y el colegio en este proceso?
El arzobispado ha estado informado y apoyando desde el principio. Valoran mucho que la iglesia siga abierta al culto y nos han asesorado jurídicamente en todo el proceso. Sin embargo, no pueden aportar fondos, ya que deben destinar sus recursos a nuevas parroquias en los barrios en crecimiento de Madrid.
La financiación
P. Habéis recaudado unos 200.000 euros, ¿cómo se ha conseguido esa cantidad?
La recaudación ha sido posible gracias al boca a boca y al gran cariño de los vecinos por esta iglesia. Algunas familias han hecho aportaciones importantes y muchas otras pequeñas, todas igual de valiosas. Ahora también difundimos la campaña en redes sociales y en todas las misas para que todo el barrio se implique. Estamos convencidos de que, entre todos, mantendremos esta casa abierta.
P. ¿Por qué el coste total asciende a 700.000 euros?.
El coste total, unos 700.000 euros, incluye la rehabilitación completa de la fachada y la cubierta, honorarios técnicos y tasas. Las obras se centran en tres áreas: reparar humedades y desperfectos exteriores, renovar las instalaciones (climatización, electricidad, megafonía y videovigilancia) y adaptar el templo a la normativa actual con salidas de emergencia, rampas y baño accesible. En definitiva, una reforma integral que garantice seguridad, confort y accesibilidad.
«cada persona puede implicar a otras»
P. ¿Se han solicitado ayudas públicas o subvenciones?
Aún no hemos solicitado subvenciones, pero contamos con el apoyo de la alcaldesa y del Ayuntamiento y planeamos pedir ayudas el próximo año, ya que los plazos actuales no permiten recibir fondos a tiempo. Confiamos en lograr ese respaldo cuando corresponda.

P.¿Existe un plan concreto para conseguir los 500.000 euros restantes?
Estamos seguros de que conseguiremos los fondos con la ayuda de los vecinos. Esta iglesia forma parte del corazón de La Moraleja, donde muchos han celebrado bodas, bautizos y comuniones. La idea es sencilla: cada persona puede implicar a otras, multiplicando así las aportaciones y el compromiso de toda la comunidad.
«La comunicación es muy fluida con los técnicos del Ayuntamiento»
P. ¿Cómo está respondiendo el Ayuntamiento ante esta iniciativa?
Fenomenal, o sea, desde el principio han estado muy interesados, han estado apoyándonos, tanto a nivel de la alcaldía, como Cristina, la concejala, también, pues está informada, yo le voy enviando correos electrónicos de los pasos que vamos dando. Están encantados de que esta iniciativa esté en marcha y de que la iglesia se mantenga. La comunicación es muy fluida con los técnicos del Ayuntamiento, en cuanto a lo que es el Departamento de Licencias y Urbanismo. No ha habido falta de implicación, en absoluto.
Llamamiento y futuro
P. ¿Qué mensaje lanzan a los vecinos y fieles en este momento crítico?
Pues, el mensaje que les digo es que, por favor, nos unamos como comunidad, que no pensemos a nivel individual qué me puede reportar a mí si yo a esta iglesia no voy o si me acabo de mudar ayer. Todos, o sea, aunque te hayas mudado ayer a este barrio, esta iglesia significa muchísimo para todos, para toda la comunidad en su conjunto. De verdad que tenemos la responsabilidad, pero yo no lo veo como algo negativo, sino lo veo como una oportunidad para unirnos.

P. ¿Cómo se puede donar?
Se puede donar mediante bizum, transferencia, Apple Pay o tarjeta en la página web. Como no somos una asociación de utilidad pública, no emitimos certificado fiscal; para ello es posible realizar el donativo a la Fundación Casa Tejada, que sí lo proporciona y luego nos transfiere los fondos recibidos.
P. ¿Cómo te imaginas la iglesia dentro de un par de años?
Llena, a tope. Llena, por supuesto. El edificio precioso, porque va a quedar muy bonito, con la iluminación también que
nos han propuesto los arquitectos y, bueno, va a estar preciosa. Y, sobre todo, llena de familias, gente mayor, niños pequeños, todo. Seguro que vamos a poder celebrar muchos momentos juntos, toda la comunidad de La Moraleja.


