El proceso de inscripción para las actividades de verano, para las colonias urbanas y campamentos, en Alcobendas está generando un notable malestar entre numerosas familias del municipio. La apertura del plazo de preinscripción para las colonias urbanas se ha producido antes de la publicación de la tradicional revista de verano, un hecho que ha confundido a muchos vecinos y ha provocado reclamaciones por lo que consideran una descoordinación entre los distintos departamentos implicados.
Desde hace años, el Ayuntamiento de Alcobendas y el servicio municipal Imagina organizan la oferta de colonias urbanas y campamentos estivales, dando a conocer todas las opciones —colonias, campamentos y campus deportivos— a través de su revista informativa. Esta publicación suele ser la guía principal para las familias que buscan organizar las actividades de sus hijos durante el periodo vacacional. Sin embargo, en 2026 la revista aún no había salido cuando el Ayuntamiento abrió el plazo de preinscripciones, lo que ha desatado un “jaleo enorme”, como lo han descrito algunos padres en redes y foros locales.
El calendario oficial indica que el periodo de preinscripción para las colonias urbanas fue del 30 de marzo a las 8:30h hasta el 8 de abril a las 14h, pudiendo realizarse tanto por vía telemática como presencialmente en la Oficina del Servicio de Atención Ciudadana. Según el procedimiento habitual, el sorteo de plazas se celebrará el 15 de abril por la tarde. En caso de obtener una plaza, las familias deberán formalizar la inscripción y pagar entre el 17 y el 22 de abril, ambos días inclusive.

Sin embargo, a los pocos días de cerrarse ese primer plazo se abre otro: el de los campamentos de verano 2026, que va del 10 al 20 de abril. El sorteo para estas plazas se celebrará el 22 de abril, justo cuando termina el pago de las colonias urbanas. Este solapamiento crea una situación complicada para muchas familias: deben abonar las colonias antes de saber si consiguen plazas en los campamentos, y si finalmente prefieren optar por estos últimos, se ven obligadas a solicitar la baja en las colonias y a asumir una penalización.
Un proceso que podría ser más coordinado
El Ayuntamiento ha establecido que las bajas voluntarias de las colonias dentro del periodo correspondiente implican la devolución del importe menos 12 euros por gastos administrativos. Aunque la cifra puede parecer pequeña, varios padres han expresado que el problema no es solo económico, sino también organizativo: “Lo lógico sería unificar los plazos de inscripción y sorteos para poder decidir con toda la información sobre la mesa”, comenta una madre afectada.
Las familias denuncian que este calendario fragmentado las obliga a elegir y pagar sin conocer la oferta completa de verano. A ello se suma la incertidumbre provocada por los campus deportivos de los polideportivos, otra actividad muy demandada por niños y jóvenes abonados, de la cual aún no se ha publicado información ni fechas.
«Lo lógico sería unificar los plazos de inscripción»
La consecuencia, apuntan algunos usuarios, es que varias personas se apuntan a todo por precaución —colonias, campamentos y campus— y luego deben darse de baja en alguna actividad con la consiguiente pérdida parcial del dinero.
Impacto y propuestas de mejora
Entre las propuestas más repetidas por las familias está la de recuperar el procedimiento que funcionó en años anteriores: primero se publicaba la revista de verano, donde se detallaban todas las actividades, y después se abrían las inscripciones en fechas coordinadas. Este método permitía comparar opciones, planificar mejor y evitar pagos innecesarios.

El caso ha servido para avivar el debate sobre la gestión del calendario de inscripciones y sobre la necesidad de ofrecer mayor transparencia en los procesos de comunicación pública. Algunas familias han enviado cartas solicitando que las fechas de 2027 se revisen con antelación y que se establezcan mecanismos de compensación más flexibles para quienes deban renunciar a actividades ya pagadas.
Mientras tanto, la incertidumbre continúa entre los padres y madres de Alcobendas, que intentan organizar las vacaciones de sus hijos sin una visión clara del conjunto de oferta municipal. Lo que era un trámite sencillo —consultar la revista, inscribirse y disfrutar del verano— se ha convertido este año en un rompecabezas administrativo que muchos esperan no repetir en futuras ediciones.


