El PSOE de Alcobendas ha querido aprovechar la Semana de la Salud para criticar con firmeza que la alcaldesa, Rocío García Alcántara, junto a su partido político (Partido Popular), haya vuelto a votar en contra de la creación de un nuevo centro de salud en la ciudad, una reivindicación que, según los socialistas, acumula ya más de tres años de espera sin que se haya ofrecido una solución concreta a los vecinos.
El portavoz y secretario general del PSOE del municipio madrileño, Ángel Sanguino, ha señalado que la decisión del equipo de Gobierno evidencia una falta de compromiso con la sanidad pública y con las necesidades reales de los vecinos de Alcobendas. Actualmente, la ciudad carece de un servicio de urgencias propio, lo que obliga a compartir este recurso con San Sebastián de los Reyes, una localidad que, junto con Alcobendas, suma más de 220.000 habitantes. Esta situación, según los socialistas, genera retrasos y dificultades en la atención sanitaria urgente, especialmente en casos críticos.
Además, desde el PSOE denuncian que la ciudad tampoco cuenta con especialidades clave, como la atención en salud mental, un área que consideran prioritaria dada la creciente demanda y los problemas detectados en los últimos años. Sanguino recordó que el PSOE había presentado en el pleno municipal una propuesta para incorporar un servicio de urgencias en el nuevo centro de salud, propuesta que finalmente fue rechazada por la alcaldesa y su equipo de Gobierno.
«Prefiere defender al Partido Popular antes que a los habitantes de Alcobendas»
Durante el último pleno municipal, el PSOE presentó una propuesta concreta para la incorporación de un servicio de urgencias en el nuevo centro de salud, pero la iniciativa fue rechazada por el equipo de Gobierno del PP. Para los socialistas, este rechazo evidencia que la alcaldesa antepone sus intereses políticos a las necesidades de los ciudadanos: “Rocío García prioriza más la defensa de su partido y su proyección personal que garantizar una sanidad pública de calidad para todos los habitantes de Alcobendas”, ha criticado Sanguino.
Mucha propaganda pero cero gestión
Otra de las cuestiones que ha generado polémica es la aprobación de un hospital privado en el entorno de Valdelatas. Según el PSOE, el proyecto contempla una parcela de aproximadamente 30.000 metros cuadrados e incluye, además del hospital, una residencia y un campus universitario. Los socialistas consideran que este tipo de iniciativas refuerzan la sanidad privada en detrimento de la pública, justo cuando el municipio necesita inversiones y mejoras en los servicios sanitarios públicos.
Sanguino ha lamentado que, cada vez que el PSOE presenta propuestas consideradas “justas” y respaldadas por los vecinos, el equipo de la oposición se “pone de perfil” y vota en contra, bloqueando cualquier avance en materia sanitaria. A juicio de los socialistas, esta actitud refleja la falta de prioridad que el Gobierno municipal otorga a la salud pública, incluso en un momento como la Semana de la Salud, cuando el foco debería estar en mejorar la calidad de vida y la atención médica de todos los ciudadanos.
La controversia sobre la sanidad en Alcobendas llega en un contexto en el que los vecinos demandan con urgencia mejoras en los servicios médicos, una cobertura más amplia en atención especializada y, sobre todo, la creación de un centro de salud moderno que pueda atender las necesidades crecientes de la población. Mientras tanto, la discusión política entre ambos partidos políticos continúa sin ofrecer soluciones inmediatas, dejando a los ciudadanos a la espera de medidas concretas que garanticen una atención sanitaria eficaz, cercana y de calidad.
El Partido Socialista recalca que, en materia de sanidad y gestión pública, hay mucha propaganda pero cero gestión, dejando patente que, a su juicio, las decisiones y acciones del equipo de Gobierno liderado por la alcaldesa Rocío García Alcántara no están respondiendo de manera efectiva ni a las necesidades reales ni a las expectativas de los vecinos de Alcobendas. Según los socialistas, mientras se celebran eventos de imagen y campañas de comunicación que buscan proyectar una supuesta preocupación por la salud pública, las carencias estructurales permanecen sin resolver


