En 2021, el Ayuntamiento de Alcobendas decía que Pecera y Akuario tenían objetivos de apoyo socioeducativo y de desarrollo psicosocial de los niños, niñas y adolescentes. No obstante, en el pliego actual, de 2025, se elimina cualquier mención al trabajo socioeducativo en el proyecto Akuario, y en el proyecto Pecera lo deberán ejercer profesores de Educación Primaria, en lugar de educadores sociales.
Sin ir más lejos, los proyectos de Pecera y Akuario en Alcobendas han tenido proyección de futuro, desarrollando potencialidades y apoyando formaciones profesionales. En los últimos cinco años ha habido al menos cinco menores que participaron en Akuario y que, después de formarse, han sido contratados por la entidad gestora como monitores o cocineros en Pecera, Akuario y campamentos. El problema es que desde el PP señalan que no se cierran ni desaparecen estos proyectos, pero sí se transforman en espacios que pierden su esencia de proyecto social.
«No se puede desmontar un proyecto que ha cambiado tantas vidas. Akuario no solo fue un programa, fue un refugio para quienes no teníamos otro. ¡No lo destruyáis!«; «Llevo trabajando a su lado muchos años. Me parece que realizan un trabajo fundamental en nuestra sociedad apoyando a las personas que realmente necesitan. No se trata de un apoyo al estudio, se trata de educar en valores y responsabilidad a nuestros jóvenes. Riego a los responsables que recapaciten sus actuaciones«; «Sinceramente, ese lugar me salvó de muchas cosas. Si no hubiera tenido Pecera y Akuario en mi vida, con todo lo que venía detrás, capaz habría terminado mal, metido en líos o en cosas que no me habrían hecho bien. Pero gracias a todo eso, hoy estoy bien, sigo creciendo y puedo decir que soy feliz», expresan algunos de los afectados.

LOS CAMBIOS DEL AYUNTAMIENTO DE ALCOBENDAS
El Ayuntamiento de Alcobendas ha hecho públicos los nuevos pliegos técnicos que regulan los servicios sociales municipales, y entre las novedades destaca la reestructuración de dos programas emblemáticos: Pecera y Akuario, iniciativas de apoyo socioeducativo y de prevención dirigidas a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Según ha denunciado la plataforma ciudadana “Salvemos Pecera & Akuario”, la nueva configuración de los contratos implica un “recorte y deterioro” de ambos proyectos, que desde hace años ofrecen acompañamiento educativo y social a menores del municipio. Los impulsores de la campaña advierten de que los cambios planteados por la Concejalía de Familia y Bienestar Social suponen, en la práctica, el desmantelamiento del trabajo preventivo y socioeducativo que venían desarrollando los equipos profesionales.
Alcobendas reestructura sus servicios sociales y pone en riesgo la continuidad de los proyectos Pecera y Akuario
Fuentes de la plataforma aseguran que, entre ambos programas, más de 80 menores participan regularmente en las actividades, talleres y sesiones de seguimiento que organizan los equipos técnicos. Además, destacan su carácter preventivo, orientado a evitar situaciones de fracaso escolar, absentismo o desarraigo social. Los nuevos pliegos, sin embargo, reducen el alcance de esta intervención. Según el material difundido por la iniciativa ciudadana, el Ayuntamiento incrementa el número de participantes por grupo hasta 25, al tiempo que reduce el personal disponible, lo que “dificulta una atención individualizada y de calidad”.
Uno de los puntos que más preocupación genera entre los colectivos sociales es la eliminación del trabajo socioeducativo directo con los menores. En los nuevos documentos se suprime la figura de la psicóloga del proyecto Pecera y se reduce de cuatro a dos el número de educadores en Akuario. La plataforma denuncia también que el Ayuntamiento sustituye el modelo de intervención socioeducativa —centrado en la prevención y el acompañamiento continuado— por “técnicas de estudio y planificación de tareas”, un enfoque que, a su juicio, “desvirtúa la esencia del proyecto” y lo aleja del trabajo social y educativo que le daba sentido.

“El nuevo planteamiento convierte los proyectos en simples espacios de apoyo escolar, sin el componente de prevención ni de desarrollo personal que siempre los caracterizó”, advierten los promotores de la campaña en sus publicaciones.
Otro de los cambios señalados por “Salvemos Pecera & Akuario” es el cierre de los proyectos durante el verano, una decisión que, según el colectivo, impedirá mantener el acompañamiento a los menores durante los meses de vacaciones. Este parón afectaría especialmente a las familias con menos recursos, que encontraban en los programas municipales una alternativa de apoyo y continuidad educativa en el periodo estival. El cierre veraniego se suma a la supresión de las actividades de ocio y tiempo libre que formaban parte del itinerario de intervención con adolescentes. Estas actividades, centradas en la educación en valores, la convivencia y la participación social, eran consideradas una pieza esencial en la línea de trabajo de prevención. “Desaparece la educación para un ocio saludable”, lamenta el colectivo.


