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26 de julio de 2021
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LaMoraleja.com entrevista a Eduardo Zamácola, presidente de Acotex y CEO de Neck&Neck

Escrito el en Noticias

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“Estamos en modo supervivencia”, así de claro se muestra Eduardo Zamácola, presidente de la Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos (Acotex) y CEO de Neck&Neck, sobre la situación actual en España.

Ahora toca reinventarse y estar más unidos que nunca. La digitalización del comercio y potenciar la marca española, están en la nueva hoja de ruta de un sector que lleva en crisis más de diez años, tras la liberalización de las rebajas y la guerra de precios. La pandemia ha sido sin duda, un punto de inflexión para un sector, el textil, injustamente castigado pero con un gran futuro por delante.

Lamoraleja.com.- ¿Cómo afronta el sector textil la nueva situación mundial?

Eduardo Zamácola.- La realidad es que antes del Covid, la situación del comercio textil estaba en un momento complicado desde el año 2008, cuando ya tuvimos una crisis potente. Además, en el año 2012 se liberalizan las rebajas, por lo que todo el comercio textil entró en una guerra de precios brutal. Disminuyeron los márgenes, es decir, cada vez estábamos haciendo promociones más agresivas, las 52 semanas del año. Nosotros, en Acotex, lo que hacemos es un seguimiento mensual de las ventas desde hace 15 años. En la última década han sido negativos.

Estos años hemos tenido caídas, pero es cierto que ahora ha cambiado el mundo completamente. Piensa que de enero a octubre, en esos meses de cierre, se ha registrado una caída del 42%, ¡una auténtica barbaridad! Y lo peor es que lo que estamos viendo del inicio de temporada, ya de otoño/invierno, no parece que sea muy positivo. Es una situación tremendamente complicada cuando hay comercios que están cerrando, la población tiene miedo a comprar, es una mezcla entre temor y esa situación económica que tenemos encima de la mesa, que hace que la gente esté ahorrando más que nunca.

Por tanto, la situación es muy preocupante; y ahí es donde tenemos que reinventarnos y ver qué tiene que hacer el sector, porque ahora mismo estamos en modo supervivencia.

LM.- La compra online se ha incrementado en los últimos meses, ¿hay futuro para las tiendas físicas?

EZ.- Lo que ha hecho esta pandemia es acelerar los procesos que hemos visto ya en los últimos años. Está claro que todo el mundo ya está apostando por el comercio online, y está claro que un comerciante, da igual el tamaño, no puede ver Internet como una competencia sino como una oportunidad.

Hablamos mucho de digitalizar el comercio, pero digitalizar mucha gente piensa que es tener un iPad en la tienda o hacer el ticket de la compra a través de una tablet; y eso no es digitalizar. Digitalizar es aprender muy bien cómo se comporta el consumidor, el tema del Big Data, que es fundamental, tomar decisiones basadas en datos y no sólo en la intuición del vendedor o del creativo. Eso es lo que tenemos que conseguir en el comercio, que toda esa información que está ahí y que se puede recoger, sea utilizada de una manera efectiva para poder acertar en las colecciones y en la oferta que vamos a ofrecer al consumidor. Ese proceso que se inicia en los últimos años y que estamos ya en ello, se ha acelerado de una forma importante durante la pandemia.

El comercio online en España está entre el 8% y el 10% de las ventas totales, el 90% o 92% aún sigue siendo comercio físico. O sea, sigue siendo muy potente el comercio físico. ¿Por qué? España tiene una climatología privilegiada, es muy agradable salir a la calle a comprar, pasear… En el norte de Europa a las cinco de la tarde ya es de noche y hace frío. Por tanto, creo que por mucha evolución que vaya a tener el comercio online, hay que tender a un equilibrio, es decir, que la tienda física -aunque crezca la online- va a seguir teniendo mucha importancia.

 LM.- ¿Qué opina de la gestión del Gobierno en esta crisis?

EZ.- En lo que respecta a la actuación del Gobierno, lo primero decir que es comprensible que ante una situación como ésta, en la que todos nos hemos visto absolutamente desbordados, nadie tiene una varita mágica que permite actuar de una manera perfecta. Lo que sí es una realidad es que en nuestro sector, todas las decisiones que se fueron tomando, han sido decisiones -desde nuestro punto de vista- pésimas.

Nosotros teníamos contacto con el Ministerio de Comercio y les íbamos explicando y pidiendo las cosas que íbamos viendo ya durante el confinamiento y, pensando en esa desescalada por fases, les dijimos y exigimos al Gobierno que nos informara sobre qué medidas sanitarias teníamos que adoptar en nuestras tiendas para poder abrir. El Ministerio nos contestó que fuésemos nosotros los que pensáramos qué medidas teníamos que tomar, cosa que a mí me parece increíble. Nosotros consideramos el uso de la mascarilla, gel hidroalcohólico en la entrada, el aforo y/o distancia de seguridad entre personas, y ese tipo de cosas. Nuestra sorpresa fue que 24 horas antes de abrir las tiendas, que abrían un lunes en la fase 1, nos encontramos en el BOE unas medidas completamente diferentes a las que habíamos dicho y que no tenía ningún sentido. Primero, se prohibía hacer rebajas, cuando ya están liberalizadas desde el año 2012; además, se prohibía hacer rebajas cuando llevábamos varios meses con nuestro stock en las tiendas, que te lo tienes que quitar de encima. Al verlo publicado en el BOE se lo transmitimos al Ministerio de Comercio, que nos contestó que sí que se podían hacer rebajas, pero que lo que hay que intentar evitar es la masificación de personas. Sólo 24 horas después, el Ministerio salió en rueda de prensa diciendo que se prohibía hacer promociones y rebajas para evitar aglomeraciones. O sea, que fueron yendo y viniendo. Luego se quitó esa prohibición. Dieron mensajes completamente contradictorios.

Luego hubo un bulo sobre si en las tiendas de ropa se infectaba más que en cualquier otro sitio. Piensa que cuando nosotros abrimos, los supermercados y las farmacias llevaban abiertos desde el principio. Nos decían que si tocábamos un producto que había que desinfectarlo automáticamente y ponerlo en cuarentena. Sin embargo, yo voy al supermercado y toco una botella que ha podido tocar previamente otra persona y no se desinfecta ni pasa por una cuarentena. ¿Por qué con la ropa sí?

En las siguientes fases de desescalada pasó lo mismo con el tema de los locales comerciales mayores de 400 metros cuadrados, con los centros comerciales que no abrieron hasta la Fase 3… Con lo cual, todo lo que se fue haciendo fueron medidas desde nuestro punto de vista bastante erróneas. Cuando comenzó la desescalada habían metido miedo a los consumidores, que se habían acostumbrado a ir sin miedo a la farmacia o al supermercado, pero sin embargo las tiendas de moda las veían con recelo. Y eso ha hecho mucho daño.

LM.- ¿Qué balance haría usted sobre la moda española y las empresas textiles nacionales en los últimos años?

 EZ.- La moda en España, en cuanto a relación calidad, precio, servicio, es imbatible. Imbatible porque tenemos unos diseñadores y unas empresas de moda que independientemente de que hablemos de los top de este país, cómo Inditex o el grupo Mango, han sido abanderados de la moda española. Creativos diseñadores españoles con mucho renombre pero también comercios medianos y pequeños, como por ejemplo El Ganso y Scalpers; o Neck&Neck y Gocco. Creo que tenemos una variedad de marcas tremendamente atractiva.

Tenemos un precio que también es imbatible. Cuando viajas por el mundo no encuentras los precios con la calidad de la ropa española y la fabricación española, como decía, no encuentras una relación calidad-precio-servicio tan atractivo como el que tenemos aquí. En ese aspecto yo diría que somos número uno. Pero tenemos un problema, y es que durante los últimos 10 años, nos hemos pegado bofetadas para bajar el precio lo máximo posible y hacer la mayor promoción, y eso hace que no sea sostenible en el tiempo. Si yo lo que he estado haciendo durante los últimos 8 años es bajar mi precio porque el de al lado era más agresivo, al cliente lo que hago es mandarle un mensaje completamente erróneo. Es muy importante que el consumidor sepa qué hay detrás de la confección de una prenda, qué hay detrás de un diseño y qué hay detrás de una distribución. Hemos perdido un poco el norte con tanta promoción. Sí creo que tenemos futuro en la moda española, pero tenemos que hacer los deberes.

LM.- Su familia fundó hace más de veinte años la firma de moda infantil Neck&Neck. ¿Nos podría contar su historia?

EZ.- Neck&Neck todo el mundo cree que es una marca familiar, pero lo montaron unos amigos nuestros. Somos nueve hermanos y el novio de una de mis hermanas estaba iniciando esta marca porque él tenía unas franquicias de otra marca de moda y fue a ver a mi padre para que fuese socio financiero. Nosotros no teníamos nada que ver con el mundo textil, esto fue en el año 91-92. Yo empecé a trabajar en la compañía en el año 93, porque durante la carrera me obligaban todos los años a hacer unas prácticas, por lo que me fui a Marbella -donde estaban las oficinas centrales- a trabajar con ellos un verano. La experiencia fue fantástica y después de terminar la carrera y de hacer el servicio militar, me fui a trabajar con ellos. En aquel momento nadie de mi familia trabajaba allí.

En el año 98 decidimos que no podíamos continuar con esa relación, estos señores eran muy buenos creativos y muy buenos comerciales pero en la parte de gestión lo hacían de una forma diferente a cómo creíamos nosotros que había que hacerlo, y les dijimos que vendíamos nuestra participación. Hubo una negociación y al final fuimos nosotros los que terminamos comprando su parte. En 1998, nos hacemos con el 100% del capital de la compañía y en el año 2000 traemos las oficinas centrales a Madrid. A partir de ahí crecimos. De todos los hermanos, hemos estado cinco y ahora mismo estamos tres, un hermano mío ahora es director general de Aristocrazy; otra de mis hermanas ya está jubilada y otras dos llevan la parte de uniformes y de control de gestión.

 

LM.- ¿Como presidente de Acotex, qué mensaje positivo lanzaría a los comercios textiles de nuestro país?

EZ.- Lo primero, decir que aunque el mundo asociativo no es muy atractivo, ha cobrado mucha relevancia durante esta pandemia porque ha sido el escudo y el foco de todas las consultas.

Quiero poner en valor la labor que han tenido los gerentes y la gente que ha trabajado, por lo menos en mi asociación que es Acotex. Desde una asociación, lo que hay que hacer es un lobby y que empresas del mismo sector podamos hablar sin tapujos de nuestros miedos y de nuestros fantasmas, y que podamos decir lo bueno que hemos hecho en la vida, compartirlo; y lo malo, porque también se aprende de los errores que hemos cometido. Eso, desde que presido Acotex, es uno de los objetivos que tengo, que todas las empresas podamos compartir todo tipo de experiencias. La parte positiva que ha traído la pandemia es esto justamente, que diferentes empresas del mismo sector y de diferentes sectores nos hemos puesto en común. Competidores que no nos hablábamos, hemos conversado entre nosotros para ver cómo salimos de esta crisis, para ver qué podemos hacer con el fin de buscar el bien para el sector, para el bien común y obviamente para que tu empresa también pueda salir adelante.

El segundo punto positivo son los actos de solidaridad, cadenas de producción que tienes montadas para hacer tu colección las has desviado para hacer batas, mascarillas…Tema positivo también, porque de ésta vamos a salir tremendamente reforzados, yo creo que esto te hace reflexionar y hemos tomado una serie de medidas y decisiones estratégicas muy importantes que tendrán resultados positivos. Ha sido un momento para valientes, un momento para tener la cabeza muy fría y no tomar decisiones en caliente, un momento de preocuparte por tu gente, por tus trabajadores, por la salud de los de alrededor.

Yo tengo la impresión de que las consecuencias económicas que vamos a sufrir, son similares a las de una posguerra, donde los ingresos y los márgenes se reducirán considerablemente, el desempleo aumentará de manera vertiginosa y probablemente nuestro estado de bienestar se vea modificado. Vienen curvas y necesitamos pilotos que sepan tomarlas bien. Estoy seguro de que en España tenemos varios. ¡Solo falta encontrarlos!

CONTACTO: www.neckandneck.com y www.acotex.org



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