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25 de septiembre de 2020
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Finca Río Negro, vinos de altura

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LaMoraleja.com entrevista a José Manuel Fuentes Rodríguez, presidente y fundador de la bodega Finca Río Negro

Su historia se remonta a la época de los Reyes Católicos. Fue el primer vino que se bebió en el Nuevo Mundo, tal vez el favorito de Colón, que se ocupó de embarcarlo rumbo a América auspiciado por los duques de Medinaceli.

Un vino, el de Río Negro, que sirve de ma – ridaje en los mejores espacios gastronómicos a nivel nacional e internacional. Restau – rantes con estrella Michelin como Coque, Dstage, Club Allard, Ramón Freixa o El Bohío -entre otros-, lo incluyen en sus bodegas.

Un vino con altura, el de la familia Fuentes, que madura en condiciones extremas, a más de mil metros de altura, en la sierra de Ayllón, donde sus cepas crecen expuestas a las heladas y a las altas temperaturas en verano. Un exitoso desafío que ha llevado a sus bodegas a lo más alto.

Esta es la historia de José Manuel Fuentes Rodríguez, su fundador y presidente; que junto a su mujer y sus seis hijos ha convertido las Bodegas Río Negro (Cogolludo, Guadalajara) en un referente de la España vitivinícola.

Su vino estrella, “Finca Río Negro 5º Año”, es un tinto para grandes momentos, un vino rojo picota con ribetes violáceos, con alta intensidad de color, con un aroma muy intenso, elegante y complejo con predominio de frutas negras, bien ensambladas con las notas de madera nueva, especiado y balsámico. Es un vino poderoso, carnoso y muy persistente, pero equilibrado y muy pulido, con un tanino sedoso y un largo post gusto.

Vinos con una personalidad única, que son el resultado de una vendimia manual, uvas propias y un proceso productivo que combina tradición y nuevas técnicas, trabajo artesanal y última tecnología. Así son ellos, la familia Fuentes, visionarios, trabajadores, emprendedores y embajadores de esta gran bebida de la que los españoles podemos estar muy orgullosos.

Lamoraleja.com.- ¿Cuándo comienza este gran proyecto, cuál es su historia? José Manuel

Fuentes Rodríguez.- La historia de la bodega comienza a finales del pasado siglo. Es una historia de pasión por el vino y de deseo por volver a mis orígenes, a aquello que había vivido durante mi infancia en Cisneros, pueblo de la comarca de Tierra de Campos, dedicado al cereal, las ovejas y el vino.  Quisimos recuperar el vino para Cogolludo que la filoxera se llevó como en todo Viejo Mundo. Cogolludo sirvió vinos a la Corte, tenía su propio estatuto de la viña y del vino. Fue el primer vino que se bebió en América. Lo llevó Colón que estaba muy relacionado con Cogolludo a través de los Duques de Medinaceli, que tenían aquí su palacio renacentista, el primero que hubo en España.

Empezamos con una sola hectárea, para probar, pues estamos a mil metros de altitud que es el límite de cultivo y había que ver la viabilidad. Afortunadamente esta parcela cumplió todas las expectativas iniciales y doce años después salía al mercado la primera añada, “Finca Río Negro 2007”, que obtuvo a la primera, nada menos que 92 puntos en la prestigiosa Guía Peñín.

Hoy ya tenemos 42 hectáreas. Desde entonces la gama de vinos se ha ido completando, siempre bajo la misma premisa, lograr el mejor vino que esta tierra fuese capaz de dar, respetando al máximo la expresión de este paraje único, en su elaboración.

LM.- La Finca Río Negro es una empresa familiar, ¿quién integra su equipo?

JMFR.- El matrimonio y seis hijos. El matrimonio lo fundó y luego se incorporaron mis tres hijos: Fernando, calidad; Víctor, comercialización; y Álvaro, finanzas.

Mis otros tres hijos forman parte, pero se dedican a otras actividades dentro del grupo.

LM.- Muchos podrían llamarle loco, por la localización de sus viñedos, “vinos de altura”. ¿Qué tienen de especial sus tierras?

JMFR.- Estamos a una inusual altitud de mil metros, por lo que nuestro terruño se caracteriza por la extrema diferencia entre las temperaturas diurnas y nocturnas, el viento, la escasa insolación pero con potentes rayos UVA y la complejidad de sus suelos. Tienen más riesgos de heladas en primavera e inviernos prematuros para terminar una buena maduración, especialmente el Cabernet que es la última que lo hace, allá por la tercera semana de octubre. Sin embargo tienen más tiempo para cargarse de polifenoles y otras sustancias que los de otras zonas, que tienen que vendimiar mucho antes; por tanto, tenemos mejores uvas y con esto un mejor vino.

El buen vino nace en el campo. Tenemos un “terroir“ único, que se refleja en cada uno de los vinos de Río Negro. La vendimia es manual, la elaboración usando exclusivamente uvas propias y todo el proceso productivo se realiza en la propiedad. Combinamos tradición y nuevas técnicas, trabajo manual en el viñedo y última tecnología en la bodega. Nos esforzamos cada día en seguir mejorando en cada detalle y en cada nueva añada.

LM.- ¿Cómo describiría sus vinos? ¿Alguno favorito?

JMFR.- Nuestros vinos tienen una personalidad única, perfectamente reconocible por su extraordinaria ubicación, inusual altitud de mil metros, clima, suelo y subsuelo. Destacaría dos. “Gewürztraminer”, por ser un blanco especial, con una alta intensidad aromática, exuberante, muy complejo; con notas florales muy acentuadas, unidas a diversas notas frutales, manzana verde, cítricos y fruta tropical, envueltas por las notas amoscateladas. Es un vino seco, fresco, sedoso y muy intenso y persistente. Y “Finca Río Negro 5º Año”, este tinto para grandes momentos, es el vino “top” de Finca Río Negro. Es un vino rojo picota con ribetes violáceos, con alta intensidad de color; con un aroma muy intenso, elegante y complejo con predominio de frutas negras, bien ensambladas con las notas de madera nueva, especiado y balsámico. Es un vino poderoso, carnoso y muy persistente, pero equilibrado y muy pulido, con un tanino sedoso y un largo post gusto.

LM.- El mundo del vino es muy exigente, ¿cómo se ha posicionado Finca Río Negro en el mercado nacional e internacional?

JMFR.- Estamos posicionándonos entre los mejores, con los especialistas más reconocidos en el mundo del vino. Estamos en más de veinte países. Destacaría Suiza. Restaurantes con estrellas Michelin tienen nuestro vino.

LM.- Ahora que tiene prestigio y reconocimiento, Río Negro se atreve con un nuevo viñedo, Tinto Fragoso… ¡Sorpréndanos!

JMFR.- Sí, estamos muy felices de recuperar Tinto Fragoso que es una uva autóctona de Cogolludo y recientemente descubierta por el IRIAF. Se ha comprobado genéticamente que no se corresponde con ninguna otra variedad conocida en el mundo, y cuyas pruebas nos tienen muy gratamente sorprendidos. Su desarrollo lo venimos haciendo con IRIAF/IVICAM.

LM.- ¿También ofrecen visitas de enoturismo?

JMFR.- Estamos muy gratamente sorprendidos de la demanda, pues existe un gran interés por el mundo del vino, ya estamos recibiendo unas siete mil personas año. Próximamente, vamos a ofrecer otra nueva modalidad para aquellas personas que tengan más necesidad o quieran ampliar sus conocimientos del vino. Serán cursillos muy prácticos y dinámicos.

www.fincarionegro.com



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