Cerrar


¡Bienvenido!

Suscríbete a nuestra newsletter para poder recibir todas las novedades de La Moraleja en tu correo.


ENVIAR

aceptar cookies Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
La moraleja
21 de septiembre de 2021
Síguenos en:

AYMURAY nueva exposición de María Gloria Andrade y Leslie Weinstein

Escrito el en Noticias

La moraleja

Desde el pasado miércoles 8 y hasta el próximo 16 de octubre, el Centro Cultural Anabel Segura acoge la exposición «AYMURAY»  de María Gloria Andrade y Leslie Weinstein: arreglos de ikebana en diálogo con la pintura.

«AYMURAY», la cosecha en quechua, es un proyecto de dos artistas andinas: Ecuador y Perú.
Esta muestra es un diálogo entre el dibujo y el ikebana que pretende “defender la alegría como una trinchera […], como un principio […], como una bandera […]”, tal como expresa Benedetti.

«El 2020 fue un año difícil para la mayoría. Ahora, faltando poco para terminar el 2021, creemos que esa oscuridad nos permitió replantear nuestros modos de vida, generando una enorme siembra colectiva de deseos para el futuro. A medida que aquellas semillas van germinando, celebramos la luz que acaricia el tallo y las hojas, la clorofila de la esperanza y el crecer de lo que nació en la introspección.» María Gloria Andrade y Leslie Weinstein

María Gloria Andrade: «Estoy en el mundo de la creación visual porque me da la oportunidad de descubrir y desarrollar nuevos espacios de vida. Son espacios muy variados: me divierten, me cuestionan, me expanden; son espacios en donde investigo mis creencias, mis contradicciones, mis cambios, mi crecimiento y que en esencia: crean conciencia en mi.

Hago este trabajo porque me motiva la búsqueda del equilibrio entre el orden y el caos, lo que percibo como belleza. El arte es un juego emocionante lleno de sorpresas.  Se vuelven visibles mis viajes, mi curiosidad e interés por el mundo animal, vegetal, mineral, el cosmos, el mundo microscópico, la ciencia, la historia, la música, la literatura el cine, y sobretodo, las personas en los distintos lugares del planeta, su diversidad y a la vez todo eso que nos hace uno.  El vínculo de vibración entre mis mundos interiores y mis mundos exteriores, esa energía, ese invisible sistema nervioso que les conecta, aunque sea de manera metafórica, aparece ahí retratado. Y a veces, hay momentos en los que el espacio se vuelve misterio y magia y me envuelve en aprecio y gratitud por lo que es.»

 

Leslie Wensitein: “Ikebana es el arte del arreglo floral proveniente de la tradición budista. Es, y ha sido desde sus inicios, un arte espiritual en el cual conectamos con nuestro interior. Llegó a mi vida por una exposición en el Jardín Botánico de Madrid. Un cartel, en el colegio de mis hijas, anunciaba la exposición, con un arreglo que me cautivó por su simplicidad, ligereza, elegancia y belleza. Entré en un estado meditativo del que no quería salir. En la exposición, vi una demostración y sentí una fuerte conexión. Me apunté a las clases que en ese momento daba la asociación de Ikebana Internacional en el hotel Villamagna. Conocí a Yoshiko Yachida, maestra de la Escuela Sogetsu, quien ha sido mi mentora y me formó como maestra de esta escuela

El ikebana conserva su significado espiritual, nos conecta con nuestro interior, con la naturaleza y el entorno, enseñándonos a cuidarlo. Hace que vivamos plenamente el momento presente, al darnos cuenta de lo efímera que es la vida. Más que el resultado de nuestro arreglo, nos centramos en el proceso mientras lo realizamos. De esta forma, vamos desarrollando paciencia, un valor que estamos perdiendo, acostumbrados a conseguirlo todo de forma inmediata. También aprendemos a ser resolutivos, buscando soluciones para nuestros arreglos. Nos enseña a fluir, recordándonos que las cosas no siempre salen como queremos, aprendiendo a salir adelante con lo mejor que tenemos a nuestro alcance. Hoy aprecio todo lo bello que nos rodea. A menudo me detengo cuando veo podas en la calle y no puedo dejar de cortar algunas ramas para darles una segunda vida en futuros arreglos”.

 



Aún no hay comentarios en este artículo

Deja tu opinión

La moraleja La moraleja La moraleja