16 de diciembre de 2017
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Cabaña Marconi

Camino del Cura, 233
91 650 79 13

El objetivo de Marcos Olazábal, el propietario de Cabaña Marconi, es lograr que la gente se sienta como en casa. Como si se tratase de una cabaña, encuentras en su interior chimeneas, flores, sofás, sillones… Y libros, sus libros. Las estanterías están llenas de ejemplares de National Geographic, revistas, libros de viajes, de montaña, de historia.

La gastronomía se basa en los sabores de su infancia, en las recetas suecas de su madre, Maud. En su carta encuentras platos escandinavos como el salmón marinado con salsa de eneldo o las albóndigas; u otros clásicos de la cocina de Maud, como la vichyssoise, el Roast beef o el strogonoff.

Comida ligera, sana y con una buena materia prima. Sin olvidar otras debilidades del dueño, como las anchoas de Santoña, la burrata que el restaurante recibe semanalmente de Italia, la fondue, la raclette o los helados artesanales elaborados con frutas de temporada. Y para los que disfrutan del buen vino, cuentan con una selección muy exclusiva realizada por Pablo Munilla, junto con Mariano, sumiller de Arzak; y Martín, sumiller de Rekondo.

Situado a pocos metros del Club Deportivo El Encinar, este restaurante cuenta con una terraza acristalada donde el cliente puede disfrutar del cielo azul durante el día y de las estrellas por la noche.

Cita online: restaurante@cabanamarconi.com
Tel.: 91 650 79 13.

Alfredo Rodriguez Gomez

Gran sitio. Buen ambiente que te hace sentirte como en casa. Precios asequibles, con un gran vino en la carta (Santa Rosa), aunque de precio alto. El propietario es amable y los camareros también. 

Hemos estado varias veces y seguimos yendo. Esta noche repetimos.

Javier De Hita

Impresentable que se pueda fumar. Carta reducida y poco variada. Mala relación calidad-precio. 

Por mi parte es UN CERO aunque la página me obliga a poner un uno.


Me gusta casi todo. Nunca he visto que dejen fumar...

Pilar

Muy buena la decoración y la ubicación. La comida cara y pobre Triste

Pmroa
Acabamos de mudarnos al Encinar de los Reyes hace una semana y ya hemos cenado dos veces en este restaurante, ha sido todo un descubrimiento. Nos encató desde el primer momento que lo vimos paseando por casualidad, es muy acogerdor y está decorado con muy buen gusto. Aunque la carta es un poco reducida, nos sorprendió la calidad, la atención y el precio (nada excesivo). Muy recomendable.
Jonathan Keeling

Por su ubcación es un restaurante traquilo, por las noches suele estar con los que viven circa, entonces encuentras todo el Encinar de los Reyes alli!!. Comer dentro de un jardin es bonito, y dado que esta situado en los jardines de un club deportivo, la comida es logicamente muy sano.

No solo el salmon es bueno, tambien el Stroganof, o la tenera tipo "aramando". hay sofas libros, y un ambiente bonito, nomalmente con musica jazz,"in the background".

La uso mucho por comidas de trabajo, asi no engordo,y tampoco engordo me cuenta de gastos. sorprende por la calidad, y los invitados salen encantdo de un sitio realmente diferente y bonito.

Marga Gonzalez

Nos gustó mucho. El dueño encantador, la comida genial y precio mejor!!!

 

Mvicente

Estuvimos una vez y la carta nos pareció reducida, la comida nada especial, precios en relación a la calidad considerablemente altos. Lo peor, y atención especialmente a los no fumadores, es que el dueño deja fumar indiscriminadamente (a sus amigos y conocidos) a pesar de que la ley lo prohíbe. Por nuestra parte no volveremos.

Carlos Baldominos

La Cabaña Marconi es un sitio altamente recomendable! No sólo por la comida, si no por el entorno y la decoración. El servicio fue muy bueno. El plato que probé y os lo recomiendo mucho son las bBrochetas de pollo con verduras con soja y tomillo.

Alejandra Olazabal

llevamos años viviendo en el encinar y ha sido un logro dar con este restaurante. Muy agradable con una carta muy apetecible para toda la familia. Nos encanta!! 

Francisco De Campos

Muy recomendable, por la comida y el servicio. Excelente!!

Sophie Perrier
Celebramos el bautizo de nuestro hijo en la terraza cubierta con un menú cerrado. Salimos encantados por la atención del dueño así como por la calidad y cantidad de la comida. Mejores los primeros que los segundos (especialmente el salmón con eneldo y las verduras al horno). Muy ricos los postres también. Sitio precioso, muy bien reformado. Recomendable
Patricia Sainz Stuyck

Uno de los pocos restaurantes que me merecen la pena en cuanto a calidad-precio.

Muy bueno todo lo que he probado hasta ahora, en un entorno nada agobiante y bien decorado.

Sólo ví fumar una vez, ya cerrando el local y quedando sólo una mesa en la otra punta (en la cual estaba sentado el dueño) y la nuestra. Que yo sepa, no se fuma.

Muy agradable. Volveré.

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