Cerrar


¡Bienvenido!

Suscríbete a nuestra newsletter para poder recibir todas las novedades de La Moraleja en tu correo.


ENVIAR

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
24 de febrero de 2018
Síguenos en:

Pros y contras de utilizar tablets en clase, por Brains International Schools

Los niños, al igual que muchos adultos, sienten especial fascinación por la tecnología. Prueba de ello es la rápida adopción y aprendizaje que los más pequeños hacen de cualquier tipo de novedad tecnológica. Los avances en este campo forman parte de la vida de los niños. La utilizan a todas horas: en sus momentos de ocio, en sus actividades diarias y también en la escuela. Pero, ¿hasta qué punto es favorable fomentar la tecnología en las aulas desde edades tempranas?

“La tecnología puede ser una gran aliada para la educación de los niños y supone una herramienta para favorecer su desarrollo intelectual”, indica Candy H. Albarrán, del grupo Brains International Schools. “No obstante, en el caso de los niños más pequeños el uso de la tecnología debe ser más limitado; desde casa y en la escuela es un momento en el que hay que controlar los tiempos de uso. Lo más importante durante los primeros años de vida es el desarrollo sensorial a través de la experimentación con el entorno”, añade.

En el ámbito educativo asistimos en la actualidad a un aula altamente informatizada. Poco o nada tienen que ver las clases de hoy en día con las que vivieron sus padres. La pizarra tradicional se ha sustituido por las digitales y los libros de texto han dejado paso a las tablets. Estas últimas son las favoritas de los más pequeños, incluso los niños de edades más tempranas son auténticos expertos en su uso.

“Los dispositivos móviles tienen una ventaja innegable respecto a los libros de texto, y es que su menor peso los hace ideales para transportar mucha información en pocos gramos”, explica Candy. “Sin embargo, a pesar de que las nuevas tecnologías deben formar parte del currículum de los centros docentes, los niños más pequeños no solo deben aprender a relacionarse con máquinas. Ante todo, en la primera etapa de la infancia, los niños deben aprender las reglas de las relaciones sociales como el respeto o valores como la empatía, y no debemos olvidar la importancia del aprendizaje a través del juego”, subraya.

Internet ha abierto una nueva era de acceso a la información, pero en algunas ocasiones los niños tienen acceso a mucha más de la que comprenden o entienden bien. A esa edad, no saben discernir con facilidad cuál información es cierta o falsa. Por eso, en el caso de los más pequeños, el proceso de búsqueda debe ser bajo la supervisión de un adulto.

“La tecnología ha revolucionado todos los factores de la vida y, por supuesto, también la forma en la que aprenden los niños”, señala Candy H. Albarrán. “No podemos negar que la tecnología es positiva para el desarrollo educativo de los niños, pero en el caso de la primera infancia es mucho más importante que los niños desarrollen otras competencias más importantes como los valores o sus emociones”, concluye.

www.colegiobrains.com/el-metodo-brains

Premios Forest Drawing Challenge, concurso de dibujo en el Colegio Escandinavo by Fernando Pozuelo

El paisajista Fernando Pozuelo ha participado hoy, junto con los alumnos y docentes del Colegio Escandinavo, en la entrega de premios del primer concurso de dibujo Forest Drawing Challenge en este centro educativo de La Moraleja.

El estudio de paisajismo Fernando Pozuelo Landscaping Collection ha organizado este certamen con el objetivo de potenciar la conexión con la naturaleza en los niños, así como estimular su cercanía, sensibilidad y aprecio por ella. Así, los jóvenes aspirantes han presentado una ilustración de un bosque. Su creatividad e imaginación en este concurso ha sorprendido al paisajista y al resto de los miembros del jurado, entre los que se encontraban Peter Shearer, director de la Sección Internacional del colegio; Jenny Dettmann, directora del centro; y María Holt, profesora.

Los finalistas recibieron un libro de Fernando Pozuelo Landscaping Collection, además de un bonsái. ¡Felicidades a Mario, Javier y Darío, los ganadores de este concurso y grandes artistas!

No te pierdas todas las fotos del evento en nuestro Grupo de Facebook.